27.2.04

Espías en la ONU


Richard Butler y Kofi Annan.

Nada más volver de un viaje a Londres, descubro que los problemas no se acaban para Tony Blair. A diferencia de otros países, no los sufre a manos de la oposición, sino de sus propios compañeros de partido o de medios de comunicación que hasta ahora le habían apoyado. Esta vez, ha sido la ex ministra Claire Short, que ha denunciado que el espionaje británico escuchó las conversaciones de Kofi Annan durante los meses anteriores a la guerra de Irak.

Parece que todo el escalafón de la ONU estaba vigilado. Otro de los rastreados fue el diplomático australiano Richard Butler, jefe de los equipos de inspectores de Naciones Unidas para el desarme de Irak durante parte de la década de los noventa. El propio Butler ha dicho que sus teléfonos estaban pinchados y que prefería mantener algunas reuniones en Central Park para asegurarse de que no le escucharan. Curiosamente, Butler, mucho más exigente que Annan en sus demandas a Irak, estaba por entonces más cerca de las posiciones norteamericanas y británicas que de las de sus jefes de la ONU. Pero alguien debió de pensar que no convenía correr riesgos. Bueno, alguien no. Más de uno, al menos según Butler:

Estaba completamente convencido de que en mis intentos por tener conservaciones diplomáticas privadas para solucionar el problema del desarme de Irak estaba siendo escuchado por los norteamericanos, los británicos, los franceses y los rusos.

Me pregunto en qué estarían pensando los chinos. Según la TV pública australiana, el espionaje norteamericano también grabó las conversaciones por teléfono móvil de Hans Blix cuando éste viajaba a Irak. En el caso de Blix, no sólo no me sorprende, sino que hasta me extraña que no le secuestraran.

Lo más llamativo es que no hay escándalo propiamente dicho en la sede de la ONU, en la medida en que todos los diplomáticos que trabajan allí dan por hecho que son escuchados siempre o cuando una crisis internacional les coloca en el punto de mira de los Estados más poderosos. Mi reacción favorita es la del embajador español en Naciones Unidas, Inocencio Arias:

En mi opinión, todo el mundo espía a todo el mundo y, cuando hay una crisis, los grandes países espían muchísimo. No me sorprendería que el actual secretario general y otros secretarios generales hayan sido escuchados por un puñado de grandes potencias, y no sólo aquellas en las que está pensando.

Después de la extrema precisión del espionaje occidental sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak, los espías deben de estar pensando: Para una vez que hacemos algo bien…

15.2.04

Cerrado por prevención de riesgos laborales

Durante una semana, este blog quedará congelado en el tiempo. Me voy a Londres para asistir a lo que llaman un curso de supervivencia en ambientes hostiles. No, no consiste en aprender a cubrir campañas electorales. Se trata de los cursos que organizan empresas de seguridad para enseñar a los periodistas a trabajar en escenarios de guerra y similares, y volver enteros. Están muy extendidos en EEUU y el Reino Unido, y no tanto en España, donde la máxima medida de prevención que solemos adoptar es la experiencia y un botiquín de primeros auxilios. A la vuelta, allá por el lunes 23, contaré cómo me ha ido, si los ex soldados británicos que dan este curso no han acabado conmigo.

12.2.04

Cemento sospechoso

Las acusaciones de corrupción en la Autoridad Palestina son uno de los asuntos más dolorosos para los habitantes de Gaza y Cisjordania. La falta de un control efectivo sobre las finanzas, que se basan en su mayoría en donaciones internacionales, es campo abonado para todo tipo de irregularidades. Desde que Salam Fayad fue nombrado ministro de Finanzas, algunas cosas han mejorado, pero la Autoridad Palestina no ha conseguido quitarse de encima una sospecha compartida por muchos palestinos, incluidos algunos diputados.

En las últimas 48 horas, han aparecido dos noticias que van a desmoralizar aún más a los palestinos y a reducir su confianza en sus dirigentes. Además, servirán de munición para las disputas internas entre los políticos que compiten por colocarse en una posición ventajosa de cara a la futura sucesión de Arafat.

Una comisión del Parlamento palestino está investigando si una compañía fabricante de cemento, propiedad de la familia del primer palestino, Abú Alá, aporta material en la construcción de asentamientos judíos en Cisjordania, según la agencia Associated Press. Abú Alá lo ha desmentido, pero unas imágenes de la TV israelí Canal 10 han puesto en evidencia a la compañía, que está gestionada por un hermano del primer ministro. Las cámaras tomaron imágenes de hormigoneras que salían de la empresa, Al Quds Cement Company, y se dirigían al asentamiento de Maale Adumin.

Otras acusaciones indican que la empresa también ha aportado cemento para la construcción del muro que separa Jerusalén de los territorios palestinos. Evidentemente, Abú Alá no debe de saber nada de esto último, en el caso que sea cierto, porque la oposición al muro es uno de los ejes de su política (prácticamente, es el único) y además la barrera se construye a pocos metros de su casa en el pueblo de Abú Dis. En cualquier caso, lo sepa o no, la noticia no va a aumentar la popularidad de Abú Alá entre los palestinos.

La otra noticia tiene que ver con la mujer de Arafat. La justicia francesa está investigando transferencias por valor de nueve millones de euros recibidas entre julio del 2002 y julio del 2003 en la cuenta corriente de Suha Arafat en un banco francés. La investigación es aún preliminar y se originó cuando el banco central informó a los fiscales de estas transferencias regulares enviadas desde Suiza, por si vulneraban las normas sobre blanqueo de capitales.

Como siempre que se producen denuncias de corrupción, la actitud de la población y dirigentes palestinos suele ser la de exonerar a Arafat y culpar a la gente que le rodea. Cualquiera que haya visto cómo vive Arafat, sobre todo en los cuatro últimos años, se habrá dado cuenta que la suya no es precisamente la vida de un potentado que vive en medio del lujo. Pero ése es un triste consuelo, porque el presidente palestino no parece darse cuenta de la gravedad de estas denuncias.

11.2.04

La extraña pareja



¿Cuál fue el número de la revista Newsweek del 2003 más vendido en los kioskos de EEUU? ¿El del comienzo de la guerra de Irak? No. ¿El de la caída del régimen de Sadam? Tampoco. El ejemplar más vendido es el que tenía en portada la foto de Bush rezando y el titular “Bus & God”. Vendió 246.000 ejemplares. El artículo, publicado dos semanas antes del comienzo de la guerra, describía la influencia en Bush de sus creencias religiosas y comenzaba así:

George W. Bush rises ahead of the dawn most days, when the loudest sound outside the White House is the dull, distant roar of F-16s patrolling the skies. Even before he brings his wife, Laura, a morning cup of coffee, he goes off to a quiet place to read alone.

His text isn’t news summaries or the overnight intelligence dispatches. Those are for later, downstairs, in the Oval Office. It’s not recreational reading (recently, a biography of Sandy Koufax). Instead, he’s told friends, it’s a book of evangelical mini-sermons, “My Utmost for His Highest.” The author is Oswald Chambers, and, under the circumstances, the historical echoes are loud. A Scotsman and itinerant Baptist preacher, Chambers died in November 1917 as he was bringing the Gospel to Australian and New Zealand soldiers massed in Egypt. By Christmas they had helped to wrest Palestine from the Turks, and captured Jerusalem for the British Empire at the end of World War I.

Hay que decir que Newsweek pone dos o tres veces al año temas religiosos en portada (como de hecho hace esta semana) y que no es raro que esos números sean los más vendidos.

En el caso de la revista Time, el vencedor fue un tema más clásico: la elección de personaje del año. Vendió 389.000 ejemplares con la portada en la que se premiaba la figura del soldado americano.

10.2.04

La belleza está en el interior

En España, algunos pequeños pueblos organizan concursos insólitos para conseguir que se hable de ellos. Hace unos días, una localidad de Madrid inauguró su primer campeonato de lanzamiento de cojines, modalidad aún no olímpica. En Cisjordania, hay pueblos que no tienen problemas para salir en las noticias, pero parece que quieren ser conocidos por otras cosas.

El alcalde del asentamiento israelí de Ariel (el mayor de Cisjordania con unos 20.000 habitantes) decidió organizar la elección de Miss Samaria 2004. Dijo que pretendía acabar con los estereotipos sobre los colonos que existen en la sociedad israelí:

La gente cree que todos los colonos tienen cuernos, barba y armas. Este concurso demuestra que somos gente normal, somos como el resto de la gente.

Un programa de humor de la TV israelí dejó pasar los cuernos y las barbas y montó una parodia en la que los participantes del concurso competían por los títulos Miss Uzi y Miss Granada de Mano.

Hay cosas que no cambian en los concursos de misses. La ganadora del concurso auténtico tiene 14 años y dice que sus momentos románticos preferidos son el atardecer y los paseos a la luz de la luna.

El caos de Gaza

Un grupo de hombres armados entra en el cuartel general de la Policía en Gaza y agrede al jefe de la Policía palestina, el general Ghazi al-Yabali. Un hombre entra en la mayor prisión de Gaza y mata a un preso, el presunto asesino de su hermano. Ambos sucesos han ocurrido en las últimas semanas y no son hechos aislados. El desmoronamiento de las instituciones de la Autoridad Palestina ha alcanzado en Gaza, y en algunas ciudades de Cisjordania como Nablus, un punto de no retorno. El último ejemplo es un artículo de la web de Al Jazeera (Lawlessness in Gaza), que demuestra que el Gobierno de Arafat ha perdido el control de la situación en el peor momento posible.

Es ahora cuando Sharon ha anunciado que prepara la retirada israelí de Gaza y el abandono de sus asentamientos. La salida no culminará ninguna negociación con los palestinos e incluso podría significar un aumento de los habitantes de los asentamientos de Cisjordania, si algunos de los colonos de Gaza son realojados allí. Sin embargo, ningún palestino se opondrá a esta medida. A fin de cuentas es lo que llevan pidiendo muchos años.

Lo malo es que van a recibir un regalo envenenado. La Autoridad Palestina se encuentra en la bancarrota, sólo la ayuda internacional permite que siga existiendo económicamente. La pasividad del Gobierno de Abú Alá es evidente hasta para los propios palestinos. Lo malo no es que Abú Alá se haya negado en los últimos meses a reunirse con Sharon, sino que no se conoce ninguna iniciativa suya, más allá de las habituales condenas al Gobierno israelí. Quizá Abú Mazen fracasó porque intentó hacer demasiado sin recibir ningún apoyo ni de Arafat ni de Sharon. Abú Alá sólo parece tener la intención de seguir existiendo, pero el Ejecutivo que preside corre el riesgo de convertirse en un Gobierno fantasma.

La prensa israelí no ha dejado de escapar la ironía contenida en el último intercambio de prisioneros y cadáveres entre Israel y Hizbolá. 400 presos palestinos han salido a la calle gracias a las gestiones de un grupo radical que aún se enfrenta con las armas al Estado israelí. Las gestiones más pacíficas de los Gobiernos de Abú Mazen y Abú Alá no han sido tan fructíferas.

En medio de todo este vacío de poder, hay un grupo que puede beneficiarse de la salida israelí, y ese grupo es evidentemente Hamás. Su nivel de apoyo en Gaza siempre ha estado en función del grado de caos: siempre prospera cuanto peor van las cosas. Los integristas no tienen que dirigir una Administración, pagar sueldos de forma ordenada ni imponer el orden. Su red de asistencia social les permite ganarse el apoyo de la gente: como no están obligados a dar nada, cualquier donación que hacen es bien recibida. En una situación política y económicamente desesperada, decir que no a todo permite ganar apoyos sin pagar ningún precio por ello.

Sharon puede dar a los israelíes una falsa sensación de seguridad con la retirada de Gaza. Si las cosas no cambian en Gaza en menos de seis meses, la falta de un Gobierno palestino que merezca ese nombre permitirá a los integristas atacar territorio israelí con cohetes de muy corto alcance y morteros, e Israel responderá con aviones y helicópteros. La historia de siempre.

7.2.04

Los dibujos de Powell (II)

Un día después de que este blog recordara los fantásticos dibujos de laboratorios móviles de armas biológicas que Colin Powell mostró hace un año en la ONU, el director de la CIA nos anunció que el tema no está cerrado. En fin, no estoy diciendo que George Tenet lea este blog (se quedaría tan confundido como cuando leía los informes tan acertados de sus agentes), pero algunos pensarán que aún no se pueden sacar conclusiones definitivas sobre este asunto. Tenet dijo en la universidad de Georgetown que los camiones descubiertos podrían ser lo que Colin Powell dijo rotundamente que eran:

No hay consenso en nuestra comunidad (de servicios de inteligencia) sobre si los camiones se empleaban para ese uso (la fabricación de armas biológicas) o si se empleaban para la producción de hidrógeno.

De entrada, hay una cierta diferencia entre decir algo de forma rotunda y decir que aún no se han puesto de acuerdo en la interpretación de un hecho. Pero además de eso, conviene saber unas cuantas cosas:

El origen de la acusación
La información facilitada por Powell en la ONU se basaba en la declaración de varios confidentes, no identificados por razones obvias. De todos es sabido que uno de los problemas de la CIA en Irak desde 1991 es que no pudo contar dentro del país con espías cercanos a los dirigentes iraquíes. Por eso, podemos suponer, sólo suponer, que la información pudo llegar a la CIA a través de los partidos iraquíes del exilio, que sí contaban con partidarios, al menos entre los mandos militares. De hecho, el líder de uno de estos grupos, Ahmed Chalabi, ha dicho que al menos parte de esa información provenía de un desertor que su partido había puesto a disposición de la CIA. Estos partidos eran parte interesada. Sabían que la única manera de acabar con la dictadura de Sadam era a través de una invasión norteamericana.

En la ONU (la web del Departamento de Estado tiene la transcripción del discurso), Powell presenta los dibujos y dice que conocen perfectamente cómo funcionaban estos laboratorios:

Hemos hecho unos gráficos con la información de nuestras fuentes acerca de las instalaciones móviles. Aquí pueden ver fábricas móviles instaladas en un camión y un vagón. La descripción que nuestras fuentes nos facilitaron, sobre las condiciones técnicas requeridas en estas instalaciones, es muy detallada y extremadamente precisa.

Aparecen los camiones
Los satélites espía norteamericanos no detectaron estos camiones antes de la guerra. Fue después de la caída del régimen de Sadam, en abril y principios de mayo, cuando los soldados descubrieron unos camiones que se parecían a la descripción hecha de los laboratorios. A finales de mayo, la CIA tomó la poco habitual decisión de hacer público un informe en el que se identificaba estos camiones como centros móviles para la producción de armas biológicas. Entusiasmado, George Bush llegó a decir en su visita a Polonia que ya se habían encontrado las armas de destrucción masiva.

Una conclusión prematura
La CIA se había dado demasiado prisa. David Kay, encargado por Tenet de buscar las armas en Irak hasta su reciente dimisión, dijo después que la difusión de este informe fue una decisión equivocada y embarazosa. En junio, la DIA (Agencia de Inteligencia de la Defensa) y la sección de inteligencia del Departamento de Estado llegaron a la conclusión de que el uso más probable de estos camiones era la producción de hidrógeno para su uso en globos meteorológicos.

Estos son datos conocidos desde hace varios meses. El pasado domingo, The New York Times informaba que representantes de los tres servicios de inteligencia se reunieron después para discutir el asunto. Sólo uno de los 15 analistas convocados apoyó las conclusiones del primer informe de la CIA. A la CIA no le debió gustar este veredicto, y por eso, el Gobierno norteamericano ha preferido no hacer público el resultado de estas deliberaciones. De esta manera, George Tenet puede seguir diciendo que no hay consenso sobre los camiones. Un 14-1 es un resultado bastante claro, pero Tenet aún tiene la esperanza de remontar el marcador.

El valor de la imagen
Oficialmente, la CIA insiste en que esos camiones pudieron servir para fabricar armas biológicas. Es posible. Sin embargo, conviene no olvidar que ése no fue el mensaje que Powell transmitió a todo el mundo en uno los momentos más decisivos antes de la guerra. No habló de sospechas, de discusiones entre los servicios de inteligencia. Habló de una amenaza evidente, y lo hizo de forma efectiva, sobre todo para la opinión pública norteamericana. La CIA no podía confirmar sobre el terreno la información facilitada por los confidentes, pero esos datos le parecieron suficientes como para encargar unos dibujos que tenían una apariencia muy real.

Al día siguiente, por éstos y otros datos, los periódicos norteamericanos, incluidos los que mantenían una postura más reticente sobre la necesidad de invadir Irak, elogiaron el discurso de Powell, su claridad y la fuerza de sus argumentos. El resto es historia.

5.2.04

¿Quién engañó a quién?

Asustado por los cañones que apuntan a la organización que dirige, George Tenet se ha unido hoy al grupo de arquitectos de la guerra que ahora nos intentan convencer de que ellos nunca dijeron que Sadam era una amenaza inminente para EEUU y Europa. El director de la CIA ha dicho en una conferencia en la universidad de Georgetown que sus agentes no son infalibles porque "nunca van a estar en lo cierto ni completamente equivocados".

Será mejor que se busque una excusa mejor. Los neoconservadores que apoyaron de forma entusiasta la causa de la guerra han comenzado a dirigir sus acusaciones contra la CIA. Ahora son ellos los engañados. Richard Perle, ex asesor del Pentágono, es uno de los halcones que con más intensidad pidió la invasión de Irak por la evidente amenaza que suponía Sadam:

Si (Sadam) nos engaña y continúa mejorando, perfeccionando e incrementando su arsenal de armas químicas y biológicas, la amenaza sobre nosotros, que ya es grande, crecerá. (Declaración ante el Congreso de EEUU en el otoño del 2002).

Una vez que las armas no han aparecido, Perle no reconoce que los políticos de la Administración Bush hubieran exagerado la amenaza de Sadam. Ahora acusa a la CIA de haber engañado a Bush con información falsa. Una variante periodística de este descaro se puede encontrar en el artículo del columnista de The New York Times David Brooks. Brooks es otro partidario de la guerra que ahora se burla de los métodos “científicos” de la CIA (se refiere al uso de satélites y tecnología avanzada en vez del tradicional uso de espías sobre el terreno para obtener información). En el artículo (The scientific methods of the CIA), no aparece ninguna crítica a Bush, Rumsfeld o Wolfowitz, aunque sí un reconocimiento de que en el futuro lo tendrán difícil para justificar nuevas invasiones con información obtenida por los servicios de inteligencia:

En la era del terror global y de las armas de destrucción masiva, no podemos esperar a que la amenaza esté ya sobre nosotros. Y sin embargo, a causa de los errores sobre los arsenales iraquíes de armas de destrucción masiva, nos va a resultar difícil actuar de forma preventiva porque no confiaremos en la información (de los servicios de inteligencia).

En España, nuestro Gobierno lo tiene más fácil. Ni se molesta en defenderse con argumentos ni en criticar los informes equivocados de los servicios de inteligencia occidentales. ¿Para qué teniendo tantos medios de comunicación que siguen las consignas? Por eso, nuestros ministros pueden permitirse el lujo de decir que sus sospechas sobre las armas de Sadam provenían… ¡de los informes de los inspectores de desarme de la ONU!

Convendría que echaran un vistazo a un artículo del director de la revista Newsweek, Fareed Zakaria: We had good Intel, The UN’s. Zakaria cuenta que sí existían datos e informes que fueron precisos y que no han quedado desfasados por la realidad, los aportados por los inspectores de la ONU, pero no en el sentido argumentado por los gobernantes españoles. Algunos párrafos:

Hubo un grupo cuyas estimaciones antes de la guerra sobre la capacidad iraquí nuclear, química y biológica han resultado devastadoramente cercanas a la realidad: los inspectores de la ONU. Piensen en lo que Mohamed El Baradei, jefe de la agencia nuclear de la ONU, dijo al Consejo de Seguridad el 7 de marzo del 2003, después de que sus equipos hubieran hecho 247 inspecciones en 147 lugares: “No hay pruebas de que se hayan reanudado las actividades nucleares…, ni ninguna indicación de actividades prohibidas en los lugares mencionados”. Continuó diciendo que las pruebas sugerían que Irak no había importado uranio desde 1990 y que ya no tenía un programa de centrifugadoras. Al final, dijo que la capacidad nuclear de Irak había quedado desmantelada en 1997 y que el uso de plantas industriales de uso dual había quedado anulada.

En relación a las armas químicas y biológicas, los inspectores de la ONU dirigidos por Hans Blix realizaron 731 inspecciones entre noviembre del 2002 y marzo del 2003. A pesar de las alegaciones del Gobierno de EEUU sobre la existencia de arsenales de armas y programas de armas en funcionamiento, no encontraron pruebas de ninguno de los dos. En su informe ante el Consejo de Seguridad, Blix fue siempre razonable: “No se debe concluir que (las armas) no existen”, dijo. “Sin embargo, esa posibilidad no puede descartarse”. (…)

¿Por qué los inspectores (de la ONU) tenían razón y el Gobierno no? En parte, por la presión política. La CIA había recibido acusaciones durante 30 años de la derecha por ser demasiado blanda con los soviéticos, los chinos y más recientemente con Sadam. (No importa que al final la CIA fue más precisa en sus valoraciones que los neoconservadores. Perdió la batalla política). Los inspectores de la ONU hicieron sus valoraciones sin miedos (Algunos sí intentaron asustarles. “No dudaremos en desacreditarles”, dijo el vicepresidente Cheney a Blix antes de que empezara su trabajo).


Desde luego, es posible que el director de Newsweek esté equivocado. También existe la posibilidad de que quien tenga razón sea José María Aznar que dijo en una entrevista en TVE el 13 de febrero del 2003:

Puede usted estar seguro, y pueden estar seguras todas las personas que nos ven, de que les estoy diciendo la verdad: el régimen iraquí tiene armas de destrucción masiva, tiene vínculos con grupos terroristas y ha demostrado a lo largo de la historia que es una amenaza para todos.

Ahora sí que estamos seguros.

Los dibujos de Colin Powell



Hace un año, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, se presentó ante el Consejo de Seguridad de la ONU con dibujos como éste para demostrar la amenaza de Irak. Estos camiones y vagones eran, según Powell, laboratorios móviles destinados a la fabricación de armas biológicas. Fue el primer engaño.

Después de la guerra, se encontraron estos camiones. En Polonia, Bush llegó a decir que era la prueba de que ya se habían encontrado las armas de destrucción masiva. Fue el segundo engaño.

Al final, se llegó a la conclusión de que esos trailers servían para fabricar hidrógeno con el que inflar globos meteorológicos utilizados por el Ejército iraquí.

Ya no importaba. Los dibujos habían cumplido su propósito.

4.2.04

La larga guerra de John Kerry



Es cierto que la opera no termina hasta que canta la gorda, pero las primarias demócratas para la elección de su candidato a la presidencia de EEUU han comenzado con el bautismo de John Kerry como principal favorito. A sus primeras victorias en Iowa y New Hampshire, se han sucedido esta madrugada las de Arizona, Delaware, Missouri, Nuevo Mexico y Dakota del Norte. John Edwards ha ganado en Carolina del Sur (es su estado natal) y el general retirado Wesley Clark lo ha hecho en Oklahoma (un estado con un alto número de bases militares).

Esto no ha hecho más que empezar. En las primarias y caucus de ayer se disputaban sólo 269 delegados, un 6,2% del total. Para ganar la nominación, se necesita contar con el apoyo de al menos 2.162, y por eso quizá no se conozca el nombre del ganador hasta las primarias del 3 de marzo, entonces votarán California y Nueva York. De momento, Kerry tiene 228 delegados, Howard Dean 118, John Edwards 100 y Wesley Clark 75, según la estimación hecha por Associated Press.

Son muy pocos delegados para empezar a hacer cuentas, pero la prensa norteamericana empieza a decantarse por Kerry. Sólo da algunas posibilidades a Edwards, porque supone que hará un buen papel en todo el sur, y casi se ha olvidado de Dean, tan rápidamente como lo encumbró.

De momento, conviene empezar a familiarizarse con la figura del favorito, John Kerry, porque en unos meses es posible que sólo se hable de él y de sus posibilidades de derrotar a Bush. The New Yorker tiene disponible un largo perfil de Kerry, escrito por Joe Klein en el 2002. Allí podéis descubrir que es católico, que se ha casado dos veces, que habla bien francés y que probablemente está situado en el ala más progresista del partido demócrata. Ah, y corrió delante de los toros en los Sanfermines. El dato más notorio de su pasado es su experiencia en la guerra de Vietnam. Allí mandaba una patrullera por el río Mekong al más puro estilo Apocalypse Now, con música de los Doors y los Stones a todo meter. Fue condecorado en dos ocasiones y, al volver de Vietnam, se convirtió en uno de los líderes del movimiento contra la guerra.

The Long War of John Kerry. The New Yorker.
Web oficial de John Kerry
Web oficial en español de John Kerry
The Great Arab Voter Revolt. The Village Voice pulsa el ambiente entre los votantes norteamericanos de origen árabe. Se calcula que son unas 3.500.000 personas. No es una cifra muy alta, pero está concentrada en estados como Michigan y Florida que pueden ser decisivos en el recuento final. Decepcionados con Bush, los dirigentes de la comunidad aún no han elegido un candidato demócrata al que apoyar. Como el resto de los votantes demócratas, hace unos meses se mostraban a favor de Dean, pero ahora están considerando la opción de Kerry.

2.2.04

La bomba de Sharon

"He dado la orden para que se prepare la evacuación de 17 asentamientos de Gaza".
Ariel Sharon ha lanzado hoy una bomba de efecto retardado sobre la política israelí. Los partidos de extrema derecha y el movimiento de los colonos han reaccionado enfurecidos. Mientras tanto, los palestinos están rascándose la cabeza y preguntándose dónde está la trampa.

Primero, los hechos. Sharon ha dicho en una entrevista al diario Haaretz que ha ordenado preparar el desmantelamiento de 17 asentamientos en Gaza, donde viven unas 7.500 personas. No ha dado una fecha concreta y de hecho ha comentado que se trata de una empresa difícil, llena de obstáculos. Ha dicho que se tendrá que buscar un acuerdo con los habitantes de estos asentamientos, que habrá que encontrarles otro lugar para vivir y que habrá negociar todo este proceso con el Gobierno norteamericano. Mañana, Haaretz publicará la entrevista completa con Sharon (la de hoy era un avance) y es probable que se conozcan más detalles. Esta tarde, el primer ministro ha presentado sus nuevas ideas a los dirigentes del Likud.

No está claro que la retirada sea completa, porque Sharon ha hablado de 17 asentamientos, y en Gaza hay 20. En cualquier caso, el anuncio ha supuesto un shock para el movimiento de los colonos y para los partidos derechistas aliados de Sharon en el Gobierno de coalición. Dos de estos partidos han abandonado el Parlamento cuando se ha votado una moción de censura que ha estado a punto de salir aprobada. 41 diputados han votado a favor de la moción y 42 en contra. Algunos parlamentarios han anunciado que es el comienzo del fin para el Gobierno de Sharon.

El proyecto, por sorprendente que parezca, es coherente con el plan de separación forzada anunciado por Sharon hace unas semanas. En Gaza, el muro lleva bastante tiempo construido y separa la franja de Gaza del territorio israelí. La situación en Cisjordania es muy diferente. Allí, el muro entra en territorio palestino para englobar a varios asentamientos. Sharon da por hecho que los israelíes terminarán abandonando Gaza, una medida que encuentra un gran apoyo en Israel, incluso entre los votantes del Likud. Obviamente, los palestinos no se conformarán con Gaza y la medida no aumentará las posibilidades de paz.

Pero sin duda se trata de un golpe inesperado en la política israelí, por venir de quien viene. Si algún político israelí puede adjudicarse el título de padre o padrino de los asentamientos, ése es Sharon. Hoy ha repudiado a algunos de sus hijos. No muchos, sólo el 3% de los colonos israelíes que viven en Gaza y Cisjordania.

Senadores engañados

Las últimas revelaciones de David Kay (ex jefe del equipo de la CIA encargado de buscar las armas de destrucción masiva en Irak) han dejado sorprendidos e indignados a muchos congresistas norteamericanos. Perdidas la mayoría de las esperanzas de encontrar las armas, ahora se preguntan por qué los informes de los servicios de inteligencia anunciaban justamente lo contrario antes de la guerra. Para estos congresistas, no se trata de un detalle irrelevante ni que pueda quedar amortizado por la evidente ventaja de haberse deshecho de un dictador como Sadam.

Algunos políticos como el vicepresidente Cheney continúan a lo suyo y seguirán negando la evidencia tanto tiempo como sea necesario. Otros, como Colin Powell y Condolezza Rice, han adoptado posturas más matizadas. Sin embargo, Rice y el portavoz de la Casa Blanca han llegado a explicar que nunca dijeron que la amenaza de Sadam fuera inminente, pero sí lo suficientemente grave como para justificar la invasión de Irak. Los congresistas demócratas que votaron a favor de la guerra creyeron entender justamente lo contrario.
El senador Nelson, demócrata por Florida, intervino en la cámara el 28 de enero para recordar la información que le suministraron en una sesión secreta:

Quiero aprovechar la oportunidad para informar al Senado de información concreta que recibí, que ha resultado ser falsa. Fui uno de los 77 senadores que que votó a favor de la resolución de octubre del 2002 por la que se autorizó la asignación de fondos necesaria para que el presidente ordenara el ataque a Irak. Yo voté a favor. Quiero contar la información concreta que recibí y que tuvo una gran influencia en mi decisión de votar a favor. Hubo otros factores, pero esta información me convenció de que existía un peligro inminente para los intereses de EEUU.

Se me dijo, a mí y a todos los senadores de esta cámara en la habitación segura del Capitolio, no sólo que había armas de destrucción masiva, en concreto biológicas y químicas. Me dijeron mirándome a la cara que Sadam Hussein tenía los medios para lanzar esas armas químicas y biológicas de destrucción masiva con vehículos no tripulados, llamados UAVs (unmanned aerial vehicles). Más tarde, se me dijo cara a cara que que esos UAVs podían lanzarse desde barcos situados en la costa Atlántica para atacar las ciudades de la costa este de EEUU. (...)

Ahora sabemos, sobre la base del testimonio del doctor Kay ante la Comisión de Servicios Armados (del Senado) que esa información era falsa, y que no sólo no había armas de destrucción masiva, químicas o biológicas, sino que no existía una flota de UAVs, vehículos no tripulados, ni existía ninguna posibilidad de colocar esos UAVs en barcos, ni de llevarlos hasta la costa Atlántica y lanzarlos sobre las ciudades de EEUU de la costa este.


El senador Nelson continúa su intervención relatando a los senadores que supo después de la guerra que dentro de los diferentes servicios de inteligencia existía un intenso debate sobre el valor de esta información sobre los supuestos vehículos no tripulados. Algunos representantes de los servicios no daban ninguna credibilidad a estas alegaciones.

Pero no supe nada de esto antes de la votación, nadie me lo dijo. No me contaron que existía un intenso debate sobre si esa información era cierta o no. Me dieron esa información como si fuera un hecho, y cualquier persona razonable hubiera llegado a la conclusión de que los intereses de EEUU y sus ciudadanos estaban ante un peligro inmediato. Y eso ha resultado ser falso.

Parece que el Reino Unido no es el único país en el que los servicios de inteligencia vivieron un intenso debate sobre los datos que conocían sobre la amenaza de Sadam y el Gobierno presentó esa información cuestionada como si fueran hechos incuestionables. Hechos, como dice Nelson, que han resultado falsos. Al menos, a los senadores norteamericanos no les dijeron que los vehículos no tripulados podían llegar a las costas de EEUU en 45 minutos.

1.2.04

El tercer peor mes

Primero, dijeron que la muerte de los hijos de Sadam provocaría un descenso de los ataques de la resistencia en Irak. No hubo tal descenso. Luego, dijeron que la detención de Sadam desmoralizaría a los grupos armados compuestos por ex miembros del partido Baas, y esta vez parecía que las esperanzas estaban mejor fundadas. Tampoco ha sido así.

Las muertes de soldados norteamericanos en combate subieron en enero, según el Financial Times. Fueron 33, frente a 24 bajas mortales en diciembre. Ha sido el tercer peor mes desde la caída del régimen de Sadam, por detrás de octubre (35) y noviembre (94) del 2003. Parece que el número de ataques sí ha descendido, pero las cifras demuestran que la seguridad, o la falta de ella, continúa siendo el problema más grave al que se enfrenta la postguerra iraquí. De hecho, es probable que la violencia sea el mayor obstáculo para una convocatoria rápida de elecciones, como desean los grupos shiíes contra la opinión del Gobierno norteamericano. Pero los americanos no pueden enarbolar esta causa, porque a fin de cuentas demostrarían también su fracaso en acabar con una resistencia armada a la que siempre se ha considerado militarmente insignificante. Puede que lo sea, pero su impacto político es mucho mayor.

La policía iraquí también está pagando un duro precio, aunque pocas veces aparecen en los periódicos su cifra total de bajas. El ministro iraquí del Interior ha dicho hace unos días que han muerto 300 policías desde el 1 de mayo del 2003.

Sin pistolas, por favor


Muchos periodistas norteamericanos hacen su trabajo en Irak protegidos por escoltas armados. Algunos, como el reportero de The New York Times Dexter Filkins, han llegado a llevar pistola en algunos desplazamientos. Ahora su periódico ha decidido prohibirle ir armado, aunque permitirá que sus reporteros lleven guardaespaldas, sólo cuando sea necesario.

Las cadenas de TV obligan a sus reporteros a viajar siempre protegidos por guardaespaldas. Hace unos días, dos vehículos de la CNN sufrieron una emboscada muy cerca de la zona en la que murieron los siete agentes españoles del CNI. En el ataque fallecieron acribillados un productor y un conductor, ambos iraquíes. En el otro coche, un 4x4 probablemente blindado, viajaban los periodistas norteamericanos y el guardaespaldas armado. Este coche fue el primer atacado, pero pudo escapar, después de que el escolta disparara contra los agresores. El reportero Michael Holmes dijo después que estaba seguro que si el escolta no hubiera utilizado su arma, ahora estarían todos muertos.

NOTA POSTERIOR:
La cifra de muertos que da el Financial Times es hasta el 28 de enero. El día 31, tres soldados murieron al explotar una bomba al paso del vehículo en el que viajaban. Por tanto, los muertos en enero llegan a 36, sólo superados por la cifra de noviembre.