13.1.04

Un blog puede llevarte a prisión (y salvarte) en Irán

Sina Motallebi corrió el mismo destino por el que han pasado muchos periodistas de Irán. Fue detenido por trabajar en publicaciones reformistas y acusado de actividades contra el Estado. Además, en su caso había un agravante: hace un año y medio comenzó a escribir un weblog personal. En los interrogatorios, le dijeron que pretendían convertirle en un ejemplo para otros bloggers. Así verían el precio que pagarían por sus comentarios.

Pero fue precisamente el blog el que le salvó.

En una entrevista aparecida en Online Journalism Review, Sina Motallebi cuenta que fue precisamente la movilización emprendida por los bloggers, iraníes y extranjeros, la que provocó su liberación tras 23 días en prisión:

La comunidad de bloggers se unió y me ayudó extendiendo la noticia (de la detención) por Internet. 4.000 personas firmaron un manifiesto en mi favor en una web. Y los medios de comunicación extranjeros cubrieron la historia y hubo presiones de otros países preocupados por los derechos humanos. Creo que ellos (sus captores) descubrieron que el coste de detenerme era mayor del que pensaban.

Antes de ser detenido, había sido llamado a comparecer en cinco ocasiones ante un tribunal. A la sexta, intuía que esta vez no volvería a casa. Por eso, colocó en el blog un post anunciando su más que probable detención. Lo hizo la noche anterior, y por la mañana, antes de dirigirse al tribunal, pudo leer los primeros comentarios al post. Y funcionó.

Creo que esa entrada me ayudó mucho, porque en los interrogatorios me decían que nadie sabía nada de mi situación. Y yo les dije, no, escribí algo de esto en mi página web. Ha sido la primera vez en que alguien ha visto las reacciones a su detención antes de ser realmente detenido.

Me hubiera gustado ver las caras de los sicarios que le estaban interrogando cuando vieron en Internet que el arresto secreto no lo era tanto.

Motallebi vive ahora exiliado en Holanda, pero muchos otros bloggers iraníes continúan posteando, eso sí de forma anónima. El artículo de OJR revela un panorama especialmente prometedor para los blogs en Irán. Hasta el vicepresidente de Irán cuenta con uno. Pero los grupos reformistas juegan una partida con las cartas marcadas. Lo han demostrado las instituciones más retrógradas del país al prohibir las candidaturas de miles de políticos reformistas. En las próximas semanas, habrá que estar muy atento a lo que dicen de este golpe de Estado encubierto los bloggers iraníes.