7.1.04

Sobre Arcadi Espada y BHL

Otro periodista se ha unido a la blogosfera. Arcadi Espada comenzó a postear el pasado día uno y ya ha dejado algunas reflexiones interesantes. Ha incluido la imagen de dos de sus libros. Entre ellos está "Diarios", que no leí y del que recibí vibraciones negativas de personas que sí lo hicieron. El que no aparece es "Raval", un libro que recomiendo tan calurosamente que hasta creo que debería pasar por las manos de todos los periodistas, en especial de los que están empezando. Si encima lo leen y descubren las similitudes del caso que se denuncia con tantas situaciones que se viven en las redacciones casi todos los días, ya sería la bomba.

Una de sus primeras intervenciones ha sido a cuenta del libro del filósofo francés Bernard-Henri Levy sobre el secuestro y asesinato del periodista norteamericano Daniel Pearl en Karachi por un grupo integrista. Debo reconocer que aún no he leído el libro y que se me quitaron las ganas cuando pasé por la reseña publicada por The New York Review of Books.

El periodista William Dalrymple elogia al filósofo, conocido en Francia también por sus iniciales BHL, por denunciar la incuestionable complicidad de los servicios de inteligencia paquistaníes con los grupos integristas aliados de los talibanes y responsables de un elevado número de asesinatos, incluido el de Pearl. Pero, por encima de todo, cuestiona la tendencia de Levy a la fabulación, su profunda ignorancia de la realidad de Pakistán y su gusto por pintarse a sí mismo como un valiente cruzado de la verdad.

Mi párrafo favorito (por letal) es:
"Most ludicrous of all is the self-portrait of the aspiring James Bond figure BHL draws of himself as he casts himself as the hero of his own spy story: "I reactivate the old networks from my earlier investigations," he tells us portentously at one point. He changes hotels every night, pretends he is writing a novel as a "cover," and believes he is being constantly followed. At times this farce comes close to being an Inspector Clouseau, like parody of Gallic self-importance, and it is difficult to read some of Lévy's observations without hearing an echo of Peter Sellers: "Everywhere I go, I feel he has been, and yet I find no trace of him. With every step I sense his presence, but it is as insubstantial as shadows." At this point, you half expect Clouseau's Chinese manservant, Kato, to jump out of a Karachi cupboard and practice his martial arts on the fearless Lévy".
Está claro que reseñas como ésta no suelen aparecer en los periódicos españoles.