4.12.03

Señor Bush, coja ese pavo

El viaje relámpago de Bush a Bagdad para pasar la cena del día de acción de gracias con los soldados ha sido un éxito propagandístico en EEUU. Los periódicos han coincidido en destacar que sirve para reforzar la imagen de Bush, aunque dudan de que sus efectos vayan más allá de unos días. La mayoría ha comprendido que el secretismo que rodeó el viaje estaba justificado por razones de seguridad.
Lo que no sabían es que algunas pequeñas anécdotas que le daban un tono aún más dramático al viaje eran falsas. Los asesores de la Casa Blanca contaron a los periodistas que un avión civil de British Airways había creído ver en vuelo al Air Force One de Bush. El piloto del presidente le respondió por radio con un indicativo, Gulfstream 5, que corresponde a un tipo de avión mucho más pequeño, y el británico respondió con un simple Oh! (Traducido: mejor que no siga preguntando).
Pues bien, resulta que esa breve conversación no existió. British Airways ha dicho que ninguno de los pilotos que volaba por Oriente Medio vio el Air Force One. Aterrorizados, los jefes de prensa de la Casa Blanca cambiaron la historia y pasaron a decir que la conversación se produjo entre el piloto británico y la torre de control de Londres, un dato nuevo que también ha sido desmentido.

Pero eso no es nada, comparado con el asunto de la foto. ¿Se acuerdan de esta foto? Un sonriente Bush sostiene una bandeja en la que hay un suculento pavo, símbolo de la cena de acción de gracias, junto a la fila de soldados. Al pavo no le falta nada, tiene un aspecto excelente y cuenta con toda la guarnición necesaria. Ya sabemos que Bush no hizo de cocinero, pero la foto servía para demostrar el agradecimiento del presidente hacia sus soldados. Era la imagen del viaje, la foto que apareció en la primera página de los periódicos norteamericanos.
Hoy hemos sabido que ese pavo no se lo comió nadie. No es que sobrara comida ni que el pavo fuera de plástico, sino que lo habían colocado de decoración. Colocaron el pavo para adornar la zona del buffet, mientras a los soldados iban cogiendo los platos en la típica cola de self-service.
Después de todo esto, uno empieza a dudar si Bush estuvo realmente en Bagdad. Al menos, parece que eso sí que es cierto. Supongo.