29.12.03

Sharon también se apunta

Ayer hablaba de la polémica surgida en Israel por el uso por el Ejército de fuego real para acabar con una manifestación de pacifistas israelíes contra el muro. Dos de ellos, un israelí y un norteamericano, resultaron heridos. No pensaba que la cosa fuera a llegar demasiado lejos. Hoy descubro que Ariel Sharon en persona se ha unido a las críticas. Lo nunca visto.

El diario Haaretz cuenta que el primer ministro criticó ayer el comportamiento de los soldados. Dijo que el resultado del incidente era inaceptable y que los soldados deberían haber usado otros métodos para dispersar la manifestación.

La izquierda está enfurecida. Cree que el Ejército emplea un doble rasero y compara este incidente con la manga ancha con la que se tratan las manifestaciones, mucho más violentas, de los colonos de los asentamientos. Un diputado laborista pretende recoger 40 firmas para que se convoque un pleno extraordinario del Parlamento.

28.12.03

Disparos en el muro

Varias decenas de personas se agolpan ante una sección del muro que el Gobierno israelí está construyendo en Cisjordania. Los manifestantes agarran la valla e intentan echarla abajo. Los soldados disparan con fuego real y hieren a dos personas. Al día siguiente, el jefe del Ejército, el teniente general Moshe Yaalon, en vez de defender a sus soldados, visita a uno de los heridos y promete que se investigará el incidente. Ocurrió el pasado viernes y ha provocado una fuerte polémica en los medios de comunicación de Israel.

¿Suena extraño?

La historia resulta más comprensible si tenemos en cuenta que los convocantes de la protesta eran pacifistas israelíes. Ninguno de los dos heridos es palestino. Son un israelí y un norteamericano. El israelí terminó hace tan sólo un mes su servicio militar de tres años en una unidad de artillería, según cuenta Associated Press.

Una orden para disparar a personas que no te están disparando es una orden completamente ilegal, dice Ami Ayalón, ex jefe del Shin Bet (el servicio de inteligencia interior). Un fotógrafo del diario Yediot Ahronot que cubría la protesta dice que un soldado pidió permiso en varias ocasiones para disparar a las piernas de los manifestantes, hasta que el oficial al mando se lo concedió. La portavoz del Ejército admite que parece que los soldados se negaron a permitir que las ambulancias llegaran hasta la zona de los disparos para evacuar a los heridos. Es posible, explica, que los soldados pensaran que los manifestantes eran palestinos intentando infiltrarse al otro lado de la valla, porque algunos tenían la cara tapada.

En teoría, las normas de combate del Ejército israelí impiden a los soldados abrir fuego si su seguridad personal no está en peligro. Además, cuando se convocan manifestaciones, suelen contar con material antidisturbios, además de balas de caucho, que aunque pueden matar son menos letales que el fuego real.

Lo que ha sorprendido en Israel es que los soldados dispararan sobre manifestantes israelíes. Los incidentes en los que mueren civiles palestinos, no armados, no suelen provocar tanta discusión.

19.12.03

El ultimátum de Sharon

Hacía tiempo que no existía tanta expectación en Israel por un discurso político. Durante días, se había especulado con el mensaje que Ariel Sharon iba a difundir en una conferencia sobre seguridad que se celebra cada año en la localidad costera de Herzliya. Al final, Sharon sí dio un titular de impacto a los periodistas, pero ni su discurso fue sorprendente ni va a impulsar las negociaciones de paz. O quizá sí, pero sólo si la Casa Blanca queda tan alarmada por lo que ha escuchado que decide que tiene que tomar la iniciativa. Porque a fin de cuentas Sharon ha lanzado un ultimátum a los palestinos... y a EEUU.

Si, en unos pocos meses, los palestinos continúan sin aplicar su parte de la Hoja de Ruta, Israel iniciará unilateralmente la medida de seguridad de separarse de los palestinos, dijo ayer. Este plan de separación consistirá en acelerar la construcción del muro, convirtiéndola en una frontera de facto entre israelíes y palestinos. Sharon no concretó el trazado de esa frontera, pero sí dijo que estará definida por el muro.

El trazado de la barrera penetrará a buen seguro en territorio palestino tantas veces como sea necesario para englobar el mayor número posible de asentamientos. En aquellos casos en los que el muro no pueda llegar hasta los asentamientos más pequeños y aislados, éstos podrían ser evacuados, o bien agrupados en localidades mayores.

Sharon prometió que el Ejército reducirá el número de los controles que impiden a los palestinos circular por Cisjordania. Puede hacerlo, porque la base de su propuesta consiste en encerrar a los palestinos en la zona central de Cisjordania, alejándolos todo lo posible de la frontera con Israel por el oeste, y de Jordania por el este.

Es imposible que los palestinos acepten un proyecto de Estado con la forma de un queso de gruyere o con poco más de la mitad de la actual extensión de Cisjordania. Además, resulta tan cómico como trágico que Sharon exija a los palestinos cumplir su parte de la Hoja de Ruta (lo que es cierto que no han hecho), cuando su Gobierno tampoco ha hecho los deberes. Ahora dice que eliminará los “enclaves ilegales”, pequeños asentamientos no autorizados por su Gobierno que en realidad sólo albergan a grupos reducidos de casas y, a veces, de simples caravanas. Recordemos que ésta era una de las obligaciones que la Hoja de Ruta imponía a Israel, y que Sharon no se ha molestado en cumplir.

La realidad es que ambos lados han incumplido la Hoja de Ruta. EEUU, más preocupado por lo que pasa en Irak, ha dejado que este enésimo plan de paz agonice sin presionar a unos y otros. De hecho, la mayor presión la ha recibido Sharon en su propio país. La prensa israelí destaca estos días la decepción que se respira en el país, incluso entre los votantes de Sharon, por su falta de iniciativa, por dejar pasar el tiempo limitándose a acusar a Arafat de todos los males posibles. ¿Malas noticias para Arafat? En absoluto. Así puede continuar en el terreno que más le gusta: haciendo llamamientos retóricos en favor de la paz, pero sin hacer ninguna concesión que nos acerque al fin del conflicto.

Una vez más, Sharon anuncia que acepta la Hoja de Ruta, pero con unas condiciones y limitaciones que la convierten en un proyecto condenado al fracaso. Su plan consiste en utilizar el muro para encerrar a los palestinos en la mitad de Cisjordania y tirar la llave al mar hasta que se rindan.

¿Alguien cree que los palestinos, o los israelíes, van a rendirse después de tanta sangre invertida?

18.12.03

Cerrada por el miedo



Muchos son los efectos que en las democracias occidentales han tenido los atentados del 11 de septiembre. La lista es larga y preocupante. Quizá el caso que he leído hoy en Newsweek “(Lone liberty”) no es el más dramático, ni siquiera afecta a los derechos políticos.
Resulta que en EEUU aún permanece cerrada al público la Estatua de la Libertad. Sí se puede llegar en ferry a la isla, pero está prohibido subir a la estatua.

Se dice que el cierre es indefinido por razones de seguridad, aunque un funcionario habla de ciertas reformas pendientes. Su coste es de cinco millones de dólares, una cifra irrisoria en el presupuesto norteamericano, y parece que el Gobierno federal está esperando a que algunas empresas privadas se hagan cargo de la factura. De momento, no tiene mucha prisa.

Osama bin Laden debe estar muriéndose de risa en la cueva en la que está escondido. Si un país con los recursos que tiene EEUU tiene miedo a mantener abierto al público uno de sus símbolos más queridos, también en el extranjero, es que algo está funcionando terriblemente mal.

17.12.03

Alí Lmrabet

Los amigos y compañeros del periodista marroquí Alí Lmrabet han puesto en marcha una campaña a través de Internet para pedir su puesta en libertad. Lmrabet fue encarcelado por ejercer el derecho a la libertad de expresión. Sus críticas legítimas a la situación política de Marruecos fueron convertidas por el tribunal que le condenó en supuestos insultos al rey Mohamed VI.

Amnistía Internacional ha denunciado su caso y lo ha declarado preso de conciencia. Lmrabet ha recibido varios premios, el último de ellos concedido por el diario El Mundo. En España, y sobre todo en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde da clases su compañera Laura Feliú, se está extendiendo un amplio movimiento de solidaridad a favor de Lmrabet. En su última visita a Marruecos, Aznar se interesó por su situación, agravada por una huelga de hambre. No consta que Jacques Chirac haya hecho lo mismo, a pesar de que Lmrabet cuenta también con la nacionalidad francesa.

Deberían tenerlo en cuenta todos aquellos que han defendido la supuesta valentía de Chirac al plantarse ante Bush. Supongo que la clase política francesa considera más importante defender sus vacaciones pagadas en Marruecos que la libertad de expresión.

Para apoyar la campaña de Free Ali Lmrabet, no hay que montar una cadena de emails. En la propia página web, se puede leer el manifiesto y firmarlo.

Carta bomba en Kuwait


Un carta bomba explotó el 12 de diciembre en el despacho del editor jefe de dos diarios kuwaitíes, según informa Memri. Ahmad Al Jarallah no se vio afectado por la explosión, que sí hirió a su secretario. Al Jarallah ha dicho que el atentado es "una reacción a todo lo que he escrito contra los extremistas y terroristas del mundo árabe". La carta llevaba membrete de Beirut.
Al igual que otros periodistas kuwaitíes, Al Jarallah se ha felicitado por la detención de Sadam Hussein y se ha burlado de él por no haberse rendido a los americanos: "Su captura ha demostrado al mundo que no es un valiente. Se rindió sin plantar resistencia. Si hubiera sido un valiente, habría luchado hasta el final o se habría pegado un tiro para evitar que le cogieran vivo, y no ser atrapado como un cobarde".

16.12.03

La rata de Sadam


"Parece que EEUU ha descubierto finalmente un arma de destrucción masiva. ¿Eh, Sadam?"

Veo en Desde Sefarad, un chiste genial sobre la captura de Sadam. El detalle de colocar a la rata es fundamental.

15.12.03

“Atrapado como una rata”


Anuncio de la CPA pidiendo la entrega de Sadam.

“Fue atrapado como una rata”, dice el general Odierno, el jefe de la Cuarta División cuyos soldados capturaron a Sadam. La imagen decrépita y sucia del dictador y declaraciones eufóricas como la del general resumen los aires de victoria que se respiran hoy en Washington. Curiosamente, también son un ejemplo de que los problemas que los norteamericanos afrontan en Irak están muy lejos de haber terminado. Parece imposible que un hombre encerrado en un zulo estuviera en condiciones de dirigir la resistencia.

Para saber qué ocurrirá ahora conviene leer a dos de los periodistas, ambos británicos, que más tiempo han pasado en Irak en los últimos diez años. Uno de ellos es Patrick Cockburn, coautor de “Out of the ashes”, uno de los mejores libros sobre el Irak de los años noventa. En el artículo “The capture of Saddam”, Cockburn dice que la detención no soluciona el mayor problema de los norteamericanos: no tienen dentro de Irak aliados con el poder suficiente como para gobernar el país. Además, el nivel de incompetencia de la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA, siglas en inglés) es mayúsculo, a diferencia de los mandos militares, que sí parecen conocer el enemigo al que se enfrentan.

Cockburn desvela que la CPA, dirigida por Paul Bremer, ha ido corrigiendo lentamente sus errores. Ha prometido a los partidos iraquíes que les entregará el poder después de negarse a ello en un principio. A ojos de la población local, Bremer lo ha hecho no porque confíe en los iraquíes, sino forzado por el aumento de la violencia:

“Los iraquíes aprendieron desde la caída de Bagdad que lo único que tenía un fuerte impacto en los políticos de Washington era la violencia física. Eso no significa que todos ellos estén a favor de una guerra de guerrillas. Muy pocos lamentaban el fin de Sadam. Pero sí sabían que una oposición moderada a EEUU no les llevaría a ninguna parte”.

El otro periodista británico es Robert Fisk, corresponsal del diario The Independent, que dice haber identificado a doce grupos armados diferentes opuestos a la ocupación norteamericana, de los que sólo uno está formado por partidarios de Sadam. Fisk pronostica que la resistencia va a continuar, porque la resistencia está formada por células sin un órgano central que les dé ordenes y porque no buscan la vuelta del partido Baas, sino la expulsión de los norteamericanos:

“Incluso antes del derrocamiento de Sadam, estos grupos, permitidos por Sadam para debilitar a los grupos islámicos radicales, estaban planeando la mukawana, la resistencia contra la ocupación extranjera”.

14.12.03

El fin de Sadam



Han pasado poco más de ocho meses desde que Bagdad cayera en manos del Ejército norteamericano pero ha sido hoy cuando EEUU ha podido cantar victoria. La detención de Sadam pone fin en cierto modo a una guerra cuyo desenlace estaba aún por escribir. Sadam Hussein está ya encerrado, y al menos podemos suponer que estará recibiendo mejor trato que el que dispensaba a los enemigos de su régimen.

Para todos aquellos iraquíes que sufrieron lo indecible a lo largo de su dictadura, debe de ser una satisfacción verle envejecido, sucio y derrotado. Antes de que cada uno piense cómo influirá su detención en el futuro de la ocupación norteamericana de Irak y en los ataques de la resistencia, no estaría de más preguntarse: ¿No sería maravilloso que todos los dictadores acabaran así, escondidos en un agujero, en silencio para no ser capturados y sentados sobre una pila de billetes porque sólo con dinero pueden aspirar a vivir un día más?
Que cada uno haga su lista negra de dictadores aborrecibles y que se los imagine con el mismo aspecto que Sadam.

En la rueda de prensa en la que ha anunciado su captura, el virrey Bremer ha tenido el detalle juicioso de no adoptar la misma postura arrogante típica de George Bush. No ha advertido a los miembros de la resistencia que tendrán el mismo final que Sadam, no ha prometido que los encontrarán aunque se escondan en el centro de la Tierra, y otras tonterías similares que se suelen decir en estos casos. La chulería ha dejado paso a un llamamiento a la reconciliación: "Con la detención de Sadam Hussein, existe una nueva oportunidad para los miembros del antiguo régimen, sean militares o civiles, para que pongan fin a su amarga oposición. Dejémosles que se acerquen en un espíritu de reconciliación y esperanza, que entreguen las armas y que se unan a sus compatriotas en la tarea de reconstruir el nuevo Irak".

Bonitas palabras, pero está por ver que la detención de Sadam vaya a pacificar Irak. Lo mismo se dijo tras la muerte de sus hijos, y los ataques continuaron. Las características del escondite del dictador, un pequeño agujero, casi un zulo, hacen pensar que Sadam no estaba en condiciones de dirigir ningún grupo armado.

La incapacidad de los americanos de detenerlo hasta ahora pudo haber servido de inspiración a sus seguidores y quizá algunos de ellos piensen ahora que su lucha está condenada al fracaso. Sin embargo, hay muchos miembros de la resistencia que no deben nada a Sadam. Y en cualquier caso, su lucha no es por la vuelta de un régimen que ya es historia, sino contra la ocupación.

Aún es pronto para saber si el fin de Sadam supondrá también el fin de la guerra.

12.12.03

James Nachtwey, herido en Irak

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Malas noticias de Irak. Uno de los mejores fotógrafos de guerra del mundo, para muchos el mejor y desde luego el más premiado, ha resultado herido en un ataque contra un convoy militar norteamericano. James Nachtwey, acompañado por el reportero de la revista Time Michael Weisskopf, viajaba en un humvee con unos soldados cuando alguien lanzó una granada contra el vehículo. Weisskopf tuvo tiempo para recogerla y lanzarla, pero al estallar arrancó la mano del reportero e hirió con metralla a los otros ocupantes del humvee.

La lista de conflictos en los que ha estado presente Nachtwey es casi un recorrido por todas las guerras de los últimos 25 años: Ulster, Centroamérica, Afganistán, Líbano, Gaza y Cisjordania, Chechenia, Suráfrica… por todos ellos ha pasado Nachtwey. Es miembro de la agencia Magnum y colabora habitualmente con la revista Time y otras muchas publicaciones.

En el 2000, salió en EEUU su último libro, “Infierno”, un trabajo que hubiera dejado horrorizado a Dante. En una entrevista aparecida en la revista Enfocarte, explicaba qué efecto quiere provocar con sus fotografías:

“Creo que la gente se debe ofender con el genocidio. Se debe ofender con la limpieza étnica. Se debe ofender con el hambre. Mi trabajo no es hacer que esas cosas sean cómodas o fácilmente digeribles. Mi trabajo no es hacer sentir cómoda a la gente con estas cosas, ni entretenerles. Mi trabajo es concienciar a la gente del hecho de que son crímenes contra la humanidad”.

Nachtwey ha aplicado siempre en su trabajo la vieja máxima de Robert Capa, si la foto no es lo bastante buena es que no estás lo bastante cerca.
Esperemos que las heridas que ha sufrido en Irak no le impidan volver a acercarse al lado oscuro de todas las guerras. Que es a fin de cuentas el único que siempre conviene recordar.

11.12.03

Se necesitan soldados (baratos)

Le habían llamado el Batallón Libertad y se iba a convertir en el gran símbolo de la reconstrucción del nuevo Ejército iraquí. Sus cerca de 700 soldados, en proceso de entrenamiento, forman el primer batallón del nuevo Ejército, destinado a sustituir a los militares americanos en muchas funciones de seguridad. Pero ya ha perdido casi la mitad de sus integrantes.
Comenzaron a prepararse el 4 de octubre. A finales de noviembre el batallón se había quedado con 455 soldados. El pasado lunes, tan sólo se presentaron 392 para su última semana de entrenamiento.

Los mandos justifican esta sangría en el bajo sueldo de los reclutas: 70 dólares al mes. El oficial de más alta graduación, gana 180. Parece que los nuevos policías y guardias fronterizos ganan más, una media de 10 a 40 dólares más al mes.

Hay otra razón, menos comentada oficialmente. Algunos de estos reclutas han denunciado amenazas a sus familias y a ellos mismos cuando han vuelto a sus pueblos de permiso. Para los grupos más radicales, el nuevo Ejército nace con la mancha de su colaboracionismo con el invasor. Ingresar en sus filas supone un alto grado de compromiso, que se convierte en una burla si el soldados echa un vistazo a fin de mes a su salario.

Se dice que el virrey Bremer estudia ahora subir los sueldos. Parece que nos encontramos ante otro caso de incompetencia planificada a la perfección. Existe un consenso casi generalizado entre la prensa americana en considerar un grave error la decisión de Bremer de disolver el viejo Ejército, por haber empujado a muchos de sus soldados a las filas de la resistencia. Ahora, con estos sueldos de 70 dólares (es decir, 60 euros), puede haber cometido su segundo error.

10.12.03

El que parte y reparte

La visita a España en febrero del gobernador de Florida, Jeb Bush, dejó para el recuerdo una frase en la que llamaba a Aznar presidente de la República de España. Otra frase suya, ante una audiencia de empresarios, fue mucho más reveladora:

“Quiero asegurar a todos los que tienen dudas de que a largo plazo esta relación entre EEUU y España va a dar beneficios que no se pueden imaginar hoy en día”.

Ahora sí que nos lo podemos imaginar. Hoy se ha sabido que el Pentágono ha publicado una lista de los países que podrán recibir contratos para la reconstrucción de Irak. Son más de 60 países, y entre ellos están el Reino Unido, Italia y España. (También están Ruanda, Micronesia y Tonga, pero no creo que supongan una competencia peligrosa).
Los que no están son los sospechosos habituales, Francia, Rusia y Alemania, porque la lista está restringida a los países que apoyaron a Bush en la guerra de Irak. Tampoco está Canadá, que se mostró algo tibia. La orden, firmada por el número dos del Pentágono Paul Wolfowitz, se refiere a los 18.000 millones de dólares que invertirá EEUU. (ver aquí el informe).
Es obvio que EEUU puede hacer lo que quiera con el dinero de sus contribuyentes, pero todo esto no casa muy bien con la idea de que la resurrección de Irak no es una empresa americana, sino un proyecto de toda la comunidad internacional.
¿Es inteligente el veto? Los canadienses y los rusos ya han levantado la voz. “Será difícil que aportemos más dinero a la reconstrucción de Irak”, ha dicho el viceprimer ministro de Canadá. “Excluir a los canadienses sólo porque son canadienses es inaceptable si luego se acepta el dinero de nuestros contribuyentes para la reconstrucción”. Se refiere a los 190 millones de dólares que Canadá prometió aportar en la Conferencia de Donantes que se celebró en Madrid.
Los rusos tienen una carta escondida. EEUU intenta que los países a los que Irak debe dinero de los créditos concedidos en la época de Sadam perdonen la mayor parte de esa deuda. Por eso, el ministro ruso de AAEE ya ha recordado que Irak les debe 8.000 millones de dólares y que no piensa reducir la factura porque “Irak no es un país pobre”.

Gran jugada la de Wolfowitz. No era suficiente con las sospechas que circulan en el mundo árabe y en Europa sobre la influencia del petróleo en la guerra. Ahora confirman que el botín sólo se reparte entre los amigos. A veces, los americanos pueden ser sus peores enemigos.

Salam Pax en The Guardian

Olvidé ayer comentar que Salam Pax publica una columna cada 15 días en el diario británico The Guardian. Sale los miércoles y la de hoy está dedicada a las cintas y DVDs en honor de la resistencia iraquí que se venden como churros en los mercados de Bagdad.

9.12.03

Bienvenido, Salam Pax

Dicen que la CNN fue la vencedora de la primera Guerra del Golfo (vencedora periodística, se supone). Dicen que Al Jazeera fue la estrella de la guerra de este año. Pero la gran revelación de la información sobre lo que estaba ocurriendo en Irak fue un joven arquitecto que respondía al seudónimo de Salam Pax. En los meses anteriores al estallido del conflicto, apareció en la red el diario personal en inglés de un blogger misterioso que estaba haciendo lo que la mayoría de los periodistas de carné no podían o querían hacer: contar cómo era la vida cotidiana en las últimas semanas del Irak de Sadam.
Su desparpajo era tal que Internet se llenó de especulaciones sobre su
verdadera identidad. Evidentemente, los amantes de la conspiración veían la mano de la CIA, la de Sadam o las dos al mismo tiempo. Pero no. Era real. Y ahora se ha publicado en España, por la Editorial Mondadori, una selección de sus mejores crónicas.
Nada escapa de la pluma vitriólica de Salam. No escapa el régimen iraquí,
por incompetente, mentiroso y, sobre todo, criminal. Tampoco el Gobierno de EEUU, por cínico, manipulador y responsable del sufrimiento de la
población iraquí durante los años del embargo. Ni siquiera los aspirantes
frustrados a escudos humanos.
Su libro es una llamada de auxilio. Salam Pax es miembro de una minoría en peligro de extinción: todos aquellos jóvenes con estudios (Salam estudió arquitectura en Viena) y aspiraciones muy similares a las de sus pares occidentales. Amantes de la música más cañera, de costumbres personales algo más que disolutas, absolutamente impermeables a cualquier idea de religión y sedientos de una cultura que no encuentran en sus países.
En definitiva, los jóvenes que podrían ser la avanzadilla de la
modernización de los países árabes, amigos de Occidente, en cierto sentido, pero decepcionados por la política de EEUU y su ignorancia ante todo lo que no sea blanco, cristiano y rentable.
Salam Pax se burla de todo y de todos. Dice que el partido comunista es de los pocos honrados en Irak, y pasa a burlarse de su estética: "Si empezara a llevar estrellas rojas y chapas con ese rollo del martillo y la hoz parecería un fan de The Communards".
Se burla de la hipocresía de Occidente que de repente descubrió la perfidia de Sadam, después de apoyarlo durante años:

"Gracias por vuestro amable interés por la situación de los derechos humanos en mi país. Gracias por haber mirado a otra parte durante 30 años. Gracias por apoyar a mi Gobierno para que mandara a dos millones de iraquíes a morir en la guerra con Irán. (...) Me he olvidado de dar las gracias a todas las empresas constructoras occidentales que construyeron las cárceles antes mencionadas. Y a los países de Europa del Este que entrenaron al personal".

Su diario es de lectura obligada para todos los interesados en conocer cómo vive una guerra la población civil: "Hemos terminado de sellar con cinta aislante todas las ventanas de la casa. En realidad, es un ejercicio muy relajante, si consigues olvidarte de lo que estás haciendo".

Salam Pax no se ha quedado callado. Su blog sigue funcionando aunque ahora tiene otras cosas de las que ocuparse. Colabora con la ONG Civic (Campaign for Innocent Victims in Conflict), que se dedica a intentar llevar un registro de todos los muertos iraquíes en la guerra y a ayudar a esas víctimas.

Mmmm, quizá Pax no sea tan cínico como aparenta.


8.12.03

El fraude de Peres

Pocos líderes extranjeros provocan tanta fascinación en la prensa española como Simón Peres. En parte, esa admiración está justificada: es un político que se ha dedicado con pasión a la construcción de su país, es un hombre culto cuyo despacho está lleno de libros (y se nota que los ha leído), y aún piensa que el diálogo es más rentable a largo plazo que la fuerza bruta.
Pero también es un desvergonzado vendedor de coches de segunda mano que según salen del concesionario, tienen que entrar en el taller. En la entrevista que apareció el domingo en El País, lo demuestra con creces.
La imagen que en España hay Peres no puede ser distinta a la de Israel. ¿Es así porque en Israel desprecian a todos los políticos que apoyan las negociaciones con los palestinos? En mayúscula, para que quede claro, NO.
La imagen de Peres en su país es la de un político oportunista que vendería a su madre con tal de mantenerse en el poder, la de un político dotado de una retórica valiente, pero que raras veces hace lo posible para ponerla en práctica, la de un político incapaz de ganar unas elecciones porque ni siquiera los votantes que comparten sus ideas confían plenamente en él.
En la entrevista, su análisis no anda muy descaminado cuando habla de los errores de los dirigentes palestinos ("Arafat era un líder impresionante de la lucha clandestina palestina. Pero en cuanto tuvo que pasar de la clandestinidad al Estado fracasó"). Y cuando tiene que hablar de la responsabilidad de los gobernantes israelíes en la penosa situación actual, no sólo no admite ningún error, ni siquiera de Sharon, sino que echa las culpas a EEUU y Europa.
Dice que la Hoja de Ruta "tiene el apoyo de la derecha y de la izquierda en Israel". Más tarde, prefiere no opinar sobre Sharon y suelta una afirmación tan gratuita como falsa: "Tal vez en el fondo de su corazón quiera la paz. Pero con el Gobierno actual dudo mucho de que pueda". La primera frase es una pura especulación con poco fundamento. La segunda es un auténtico embuste.
Sharon no está aprisionado por un gobierno de coalición de partidos de derecha y ultraderecha. No se conoce ni una sola decisión que se haya aprobado con el rechazo total de Sharon, a pesar de en los Gobiernos de coalición de Israel muchas decisiones se toman por votación, y el voto del primer ministro es uno más.
Decir que la Hoja de Ruta tiene el apoyo de la derecha israelí es una fantasía. Sharon hizo todo lo posible por retrasar la puesta en marcha del proyecto y llegó a plantear un centenar de objeciones a Washington.
La Hoja le obligaba a desmantelar los enclaves ilegales, pequeños asentamientos que ni siquiera contaban con la aprobación del Gobierno israelí. Incluso la prensa israelí admite que el Gobierno sólo se limitó a eliminar un puñado de ellos, no tocó al resto y permitió que aparecieran nuevos enclaves. Como ha reconocido el jefe del Ejército israelí, su Gobierno se equivocó al abandonar a su suerte al primer ministro palestino Abu Mazen sin darle la más mínima concesión para reforzar entre los suyos su posición moderada.
La causa de este fracaso está, según Peres, en que el Cuarteto (EEUU+Europa) desapareció de la escena una vez aprobada la Hoja de Ruta. No le falta razón, pero la responsabilidad siempre será mayor en el caso de los protagonistas del proceso, no de sus padrinos.
En Israel, la izquierda aún recuerda cómo Peres se desvivió tras las últimas elecciones por conseguir un Gobierno de unidad nacional presidido por Sharon y en el que él, faltaría más, sería el ministro de Exteriores. Cualquiera pensaría que el primer ministro se hubiera negado a tener tan cerca a uno de sus grandes adversarios. Falso. Sharon, que no es nada tonto, quería que Peres estuviera en el Gobierno para dar un rostro de moderación a un política de enfrentamiento a sangre y fuego contra la resistencia palestina.

5.12.03

1.500 periodistas

Al final, han sido 1.515 los periodistas que han firmado el manifiesto promovido en solidaridad con los trabajadores despedidos de Antena 3. La iniciativa partió de un grupo de periodistas que han coincido en la cobertura de guerras y conflictos con el reportero Carlos Hernández, uno más de los 215 despedidos. Y por eso, el texto dice:

“Queremos protestar con energía por el despido de los 215 compañeros de Antena 3, sirviendo como ejemplo el caso del veterano corresponsal Carlos Hernández, cuya destacada trayectoria profesional y excelente cobertura de la guerra de Irak y otros conflictos armados de los últimos años fueron reconocidas recientemente por la propia Antena 3.

¿Son causas de despido ser honesto, riguroso y humilde? Porque no hay una sola razón empresarial para despacharle de una empresa a la que ha servido desde su creación en 1989.

Los directivos de los servicios informativos le felicitaron a su regreso de Irak por haberse convertido en una referencia informativa de esta cadena y uno de sus rostros públicos durante el conflicto. “Las guerras quirúrgicas no existen; la cirugía se hace con bisturís, no con misiles tomahawaks”, fue una de las muchas frases brillantes con que sembró sus crónicas y sus emisiones en directo desde la capital iraquí”.

Pero además del apoyo a Carlos, el manifiesto amplía su solidaridad a todos los despedidos en protesta por una regulación de empleo que ha tenido un carácter de limpieza de sangre ideológica:

“Consideramos que si hoy no defendemos la independencia profesional es muy posible que mañana las redacciones se llenen de periodistas atemorizados que no se atrevan a levantar la voz, que sólo se limiten a servir a los intereses de sus empleadores o a contar lo que convengan a los Gobiernos, ocultando esa parte minúscula de la Verdad, privilegio al que seguimos teniendo acceso los periodistas”.

La noticia se ha publicado en los diarios El Mundo, El Periódico, ABC, La Vanguardia, El País, El Heraldo de Aragón y La Voz de Asturias, entre otros.

4.12.03

Señor Bush, coja ese pavo

El viaje relámpago de Bush a Bagdad para pasar la cena del día de acción de gracias con los soldados ha sido un éxito propagandístico en EEUU. Los periódicos han coincidido en destacar que sirve para reforzar la imagen de Bush, aunque dudan de que sus efectos vayan más allá de unos días. La mayoría ha comprendido que el secretismo que rodeó el viaje estaba justificado por razones de seguridad.
Lo que no sabían es que algunas pequeñas anécdotas que le daban un tono aún más dramático al viaje eran falsas. Los asesores de la Casa Blanca contaron a los periodistas que un avión civil de British Airways había creído ver en vuelo al Air Force One de Bush. El piloto del presidente le respondió por radio con un indicativo, Gulfstream 5, que corresponde a un tipo de avión mucho más pequeño, y el británico respondió con un simple Oh! (Traducido: mejor que no siga preguntando).
Pues bien, resulta que esa breve conversación no existió. British Airways ha dicho que ninguno de los pilotos que volaba por Oriente Medio vio el Air Force One. Aterrorizados, los jefes de prensa de la Casa Blanca cambiaron la historia y pasaron a decir que la conversación se produjo entre el piloto británico y la torre de control de Londres, un dato nuevo que también ha sido desmentido.

Pero eso no es nada, comparado con el asunto de la foto. ¿Se acuerdan de esta foto? Un sonriente Bush sostiene una bandeja en la que hay un suculento pavo, símbolo de la cena de acción de gracias, junto a la fila de soldados. Al pavo no le falta nada, tiene un aspecto excelente y cuenta con toda la guarnición necesaria. Ya sabemos que Bush no hizo de cocinero, pero la foto servía para demostrar el agradecimiento del presidente hacia sus soldados. Era la imagen del viaje, la foto que apareció en la primera página de los periódicos norteamericanos.
Hoy hemos sabido que ese pavo no se lo comió nadie. No es que sobrara comida ni que el pavo fuera de plástico, sino que lo habían colocado de decoración. Colocaron el pavo para adornar la zona del buffet, mientras a los soldados iban cogiendo los platos en la típica cola de self-service.
Después de todo esto, uno empieza a dudar si Bush estuvo realmente en Bagdad. Al menos, parece que eso sí que es cierto. Supongo.

Al menos sabe copiar

Al diputado del PNV Iñaki Anasagasti le han pillado en un supuesto plagio, eso sí en su versión no lucrativa. En su intervención en el pleno del Congreso dedicado a la muerte en Irak de siete agentes del CNI, Anasagasti utilizó frases enteras de un artículo de opinión publicado ese mismo día en el diario El Correo. El artículo se titula “No es terrorismo, es la guerra” y es obra del historiador Juanjo Sánchez Arreseigor.
Los medios de comunicación progubernamentales, que le tienen ganas a todo lo que huela a nacionalismo vasco, se han apresurado a hincarle el diente al diputado del PNV. No consta que los diputados tengan que pagar derechos de autor por las ideas que utilizan en el Congreso. De hecho, estaría bien que esta práctica se extendiera, dada la falta de ideas que se respira en tan magna institución. No habría estado de más que Anasagasti hubiera citado al autor del artículo, pero eso le hubiera metido en problemas con su jefe. Si Arzalluz se entera de que Anasagasti anda citando a uno de los periódicos que más odia, lo mismo le deshereda.
Más allá de las bromas, hay que recomendar la lectura del artículo de Sánchez Arreseigor. “No es terrorismo, es la guerra” explica por qué no se puede descalificar como simples atentados terroristas los ataques que están sufriendo los norteamericanos y sus aliados en Irak.

Así comienza el artículo:
Lo que esta sucediendo en Irak no es terrorismo, sino una verdadera guerra de guerrillas contra todas las fuerzas extranjeras, sin distinciones. Cuando el ministro de Defensa, Federico Trillo, habla de terrorismo está engañando al público y se engaña a sí mismo. Confieso que cuando vi las obscenas imágenes de unos jovenzuelos bailando de alegría sobre los cadáveres de nuestros siete compatriotas asesinados, mi reacción fue de ira y de rabia. Pero hay realidades que es preciso encarar, aunque sean incómodas, desagradables, y contrarias a nuestros deseos: jamás puede clasificarse como terrorismo el ataque armado contra los miembros de una fuerza de ocupación militar formada por invasores extranjeros.

3.12.03

El cabreo de los radicales

Un vistazo rápido a las reacciones al Acuerdo de Ginebra:

-El Gobierno de Ariel Sharon está enfurecido. A la derecha israelí le ha faltado tiempo para tachar de traidores a sus protagonistas israelíes. Sharon ha tenido el arrojo de decir que el acuerdo hace más difícil la reanudación de las negociaciones de paz.

-Los grupos radicales palestinos también lo consideran una traición por haber abandonado la reivindicación del derecho de retorno de los palestinos (no olvidemos que se refieren a su vuelta a territorio israelí). En Líbano y en los territorios palestinos ha habido manifestaciones contra el acuerdo. Incluso los representantes en Jenin de Fatah, el partido de Arafat, han amenazado con ejecutar a los firmantes del acuerdo.

-Arafat se ha mostrado con la ambigüedad que le caracteriza. Primero quiso estar al margen de la iniciativa. Cuando algunos firmantes palestinos del pacto amenazaron con no viajar a Ginebra si Arafat no les respaldaba, el presidente palestino aceptó darles su visto bueno.

-El rechazo de Sharon podría hacer creer que la mayoría de los israelíes se opone al acuerdo. No está tan claro. De momento, según una encuesta del diario Haaretz, el 38% está en contra, un 31% a favor y un 20% no se pronuncia. Un 13% de los votantes del partido de Sharon está a favor. El diario calcula que buena parte de ese 20% del no sabe/no contesta puede unirse a las filas del sí.

El Acuerdo de Ginebra

Se acaba de presentar en Ginebra un nuevo proyecto de tratado de paz entre israelíes y palestinos. A diferencia de otros planes, éste no cuenta con el apoyo de ningún Estado, a excepción de la financiación del Gobierno suizo. ¿Por qué no va a fracasar al igual que lo han hecho iniciativas más ambiciosas?
La diferencia estriba en el momento elegido. Los gobernantes israelíes y palestinos llevan tres años intercambiándose amenazas, insultos y cosas peores. El único intento serio, la célebre Hoja de Ruta, ha sido convenientemente incumplido por las dos partes. La paloma de la paz se ha colocado un caso y un chaleco antibalas. Sólo puede aspirar a que no le vuelen la cabeza.
Ante este panorama, dos ex ministros, el israelí Yossi Beilin y el palestino Yaser Abdel-Rabbo, se han negado a rendirse y han reunido a expertos de ambos lados para redactar un acuerdo. Una vez más, lo más polémico son las concesiones. ¿Cuál es el precio que, según el Acuerdo de Ginebra, tienen que pagar israelíes y palestinos para hacer posible la paz?
-Israel se retirará a las fronteras de 1967. Podrá anexionarse los asentamientos cercanos a Jerusalén y a la antigua frontera. Los demás asentamientos serán evacuados. A cambio Israel compensará a los palestinos con idénticas extensiones de territorio.
-No se reconoce el derecho al retorno de los refugiados palestinos a territorio israelí. Tendrán derecho a volver al nuevo Estado palestino.
-Ambos bandos compartirán Jerusalén. Israel conservará los barrios judíos de Jerusalén Este. Los barrios palestinos de Jerusalén Este se convertirán en la capital del nuevo Estado.
-Los palestinos tendrán el control de la explanada de las mezquitas (Haram al Sharif para los palestinos, el Monte del Templo para los judíos). Los israelíes tendrán el control del Muro de las Lamentaciones y del barrio judío de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

2.12.03

El triángulo suní

Seguro que ha oído hablar del triángulo suní, esa zona del centro de Irak en el que casi todos los días se produce una emboscada contra los soldados norteamericanos. Hay que decir que el término es una invención periodística, o quizá de los militares, pero al menos responde a una realidad. Más allá de las simplificaciones, el periodista Alberto Sotillo, publica hoy en ABC, a su vuelta de Irak, un excelente reportaje sobre esta zona: El Triángulo suní, un infierno para EEUU y un oasis occidentalizado.
Como siempre, la realidad es algo más compleja que las etiquetas periodísticas. El vértice superior del triángulo, Tikrit, es la provincia natal de Sadam, y allí cuenta con muchos partidarios. Al sur del triángulo está Faluya, un lugar muy conservador en el que la resistencia se ha visto animada por las diferencias culturales con los americanos.
Al lector le llamará la atención un dato: el centro de la resistencia antiamericana es una de las zonas de Irak, excepto Faluya, en las que la población conoce mejor Occidente.

Peligrosa división

La presión ha surtido efecto en cuestión de días. Bremer ha conseguido convencer a los representantes kurdos y sunníes del Consejo de Gobierno Iraquí para que apoyen su plan de entrega del poder sin elecciones de por medio. La solución se aparta de lo pedido por la comunidad shií y por su principal líder religioso, el gran ayatolá Sistani.
Bremer pretende que los nuevos representantes del pueblo iraquí sean elegidos en unas asambleas controladas, en las que estén políticos, representantes tribales y los alcaldes. La idea de un hombre, un voto tendrá que esperar.
Por primera vez desde la caída de Sadam, existen serias posibilidades de un cisma interno en Irak. “Nos encontramos ante una situación muy tensa, quizá la peor desde el fin de la guerra”, ha dicho al Washington Post un miembro del Consejo. “Ninguno de nosotros quiere un enfrentamiento, pero estamos yendo por un camino que nos puede llevar a una gran confrontación”.
Parece que los políticos iraquíes del Consejo pretenden hacer frente a Sistani. No quieren que el destino de un país quede en manos de un clérigo religioso. Temen que unas elecciones libres darían el poder a los shiíes y sus líderes religiosos. Estos últimos tienen una capacidad de movilización de la que carecen los demás grupos, excepto quizá los kurdos. Veremos quién gana este pulso.

1.12.03

La sombra del ayatolá


Alí Sistani.

En 1979, EEUU se topó con un ayatolá iraní descendiente de Mahoma que dirigió una revolución contra Occidente y sus valores. Más de veinte años después, la sombra de Jomeini vuelve a planear, esta vez encarnada en el gran ayatolá Alí Sistani que puede volver a desbaratar los planes de Washington.
Pero no perdamos la calma y no llevemos las similitudes demasiado lejos. Sistani también nació en Irán, pero en realidad es el principal líder religioso de la comunidad shií de Irak. No quiere una dictadura religiosa en Irak, pero sí que se celebren elecciones cuanto antes. Y eso es lo que teme la Casa Blanca: unos comicios en cuestión de meses darían la victoria a los shiíes, que son cerca del 60% de los iraquíes, lo que dejaría a kurdos y sunníes peligrosamente arrinconados.
En España, aún estamos encajando la tragedia por la muerte de siete agentes de la CNI en una emboscada. En EEUU, ya tienen asumido que la ocupación está siendo una dolorosa agonía. Noviembre ha sido el mes con más soldados muertos (79) en combates desde que comenzó la guerra, más que en marzo (65) y abril (73).
Por eso, The Washington Post ha llevado a su primera página en tres días consecutivos (How cleric trumped US plan for Iraq, Top cleric faults US blueprint for Iraq, US weighs elections for Iraq’s Provisional Government) el asunto de la devolución del poder a los iraquíes. El virrey Bremer, que aspiraba a retrasar las elecciones todo lo posible (“Bremer no quería que un clérigo iraquí dictara los términos del futuro político de Irak, según un alto cargo citado por el Post), dio a conocer un plan que permitiría comenzar a devolver la soberanía a los iraquíes en sólo seis meses. Ese plan incluía unas elecciones “indirectas”: representantes políticos, religiosos y locales elegirían una asamblea de 250 miembros, en la que residiría la resucitada soberanía iraquí.
Pero el ayatolá hizo saber el pasado miércoles que rechaza este plan e insiste en la idea de las elecciones directas. A fin de cuentas se trataba de eso, de llevar la democracia a Irak. Es obvio que el país no está en condiciones de celebrar unos comicios normales. Lo malo es que EEUU no se puede permitir esperar el tiempo suficiente, años quizá, para que se den las condiciones necesarias.
¿Influye la fecha de otras elecciones, las de EEUU en noviembre del 2004? Eso parece. Uno de los miembros del Consejo de Gobierno Iraquí, el proamericano Chalabi, lo ha dicho con total claridad: “Todo esto se ha aprobado para que Bush pueda llegar aquí en octubre para felicitar en una ceremonia al nuevo Gobierno iraquí”.