26.11.03

El coronel pierde los nervios

El coronel Joe Anderson es el militar norteamericano que está al mando de la zona del norte de Irak que incluye la ciudad de Mosul.
Hasta hace unas semanas, este lugar era casi una bendición para sus soldados. Había muy pocos atentados y sus programas en favor de la reconstrucción del país estaban siendo mucho más eficaces que en Bagdad. Pero las emboscadas han aumentado y el coronel Anderson ha perdido los nervios. Esto es lo que le contaba hace unos días a un reportero de Los Angeles Times:

Los iraquíes no comprenden las buenas maneras. Hemos pasado mucho tiempo trabajando con guante de seda, pero el iraquí medio te dice: Lo único que aquí respeta la gente es la violencia, sólo se enteran cuando les disparan, cuando les matan, ésa es su cultura. Ya se ha acabado lo de los chicos buenos.

Querido coronel Anderson:
Debe ser duro ver desfilar los ataúdes de tus hombres o empezar a repartir condecoraciones a los que han quedado mutilados. No te preparan en las academicas militares para algo así. Sobre todo, cuando llegaste a creer que se consiguen más cosas ofreciendo la mano que el cañón de un fusil. Sin embargo, será mejor que se controle. Porque eso es precisamente lo que pretenden los autores de las emboscadas. Cualquier Ejército cabreado y con un inmenso poder de fuego termina por no distinguir entre amigos, enemigos e indiferentes.
Y, por cierto, en Irak ya saben cómo funcionan los chicos malos. De hecho, tienen una amplísima experiencia en ese apartado, que se remonta a varias décadas atrás. Pero habíamos invadido ese país precisamente para poner fin a todo eso, ¿no?