13.11.03

Al Pentágono le falta un plan

En julio de 1942 el Ejército norteamericano puso en marcha un departamento llamado División de Gobierno Militar. Su función era preparar a los militares para el momento en que tuvieran que ocupar, y gobernar, una Alemania derrotada. En 1942: tres años antes de que acabara la guerra y mucho antes de que un soldado de los suyos pusiera el pie en territorio alemán.
En Estados Unidos los tambores de la guerra comenzaron a sonar en agosto del 2002, por cortesía de Dick Cheney. Tan sólo dos meses antes de que comenzara la guerra llegó a Kuwait el equipo de expertos dirigido por el general retirado Jay Garner. Empezaron de cero, y a cero continuaron cuando terminó la guerra. Podían haberse aprovechado del trabajo de decenas de expertos, americanos e iraquíes, convocados por el Departamento de Estado. Pero el Pentágono ordenó, según ha reconocido el propio Garner, que no se utilizara toda esta montaña de papeles. Es difícil saber si ese proyecto hubiera servido para algo, pero al menos era un plan, que es mucho más de lo que se puede decir del Pentágono.
Las medallas se conceden por ganar guerras. En el Ejército norteamericano no se dan medallas por reparar los destrozos de los combates ni por evitar que comiencen nuevas guerras.