5.5.05

Mudanza a guerraeterna.com

La guerra puede ser eterna, pero los blogs tienen derecho a cambiar. A partir de hoy, Guerra eterna en Oriente Medio se muda a una nueva dirección: http://www.guerraeterna.com. Como era de esperar, el dominio estaba disponible. ¿A quién se le puede ocurrir llamar así a un blog o una web?

No soy un tipo vengativo, pero he decidido pactar un divorcio amistoso con Blogger. Sin acritud. Elevemos nuestra copa por una de las mejores innovaciones que se han creado nunca en el mundo de la comunicación. Seguirán siendo una herramienta estupenda para millones de personas. Eso sí, tienen que pasar la ITV, porque ya están en nivel amarillo.

Me he pasado a Movable Type y he elegido un template más, digamos, sangriento. Todos los problemas de la mudanza han sido solucionados por Nacho Escolar, al que estaré eternamente agradecido durante los dos próximos días. Supongo que cuando estaba peleando con el traslado de los archivos, Nacho debió de pensar que en aquel momento le pareció una buena idea.

Finalmente, como mandan los cánones, pronuncio la frase de rigor. Dispérsense, aquí no hay nada más que ver.

4.5.05

Sean buenos con sus hijos

Cuando la gente tiene una infancia desgraciada hace cosas raras en su etapa adulta. Como alistarse en el Ejército y tener problemas para definir lo que es un animal de compañía. Como convertirse en presidente y pasar a ser un experto en comida basura y sexo oral.

Caso 1: Los abogados defensores de Lynndie England, A.K.A. Miss Abú Ghraib, han solicitado clemencia al jurado que le impondrá la pena con el argumento de que no recibió oxígeno suficiente al nacer. Sus problemas para aprender a leer tampoco ayudaron mucho.

Caso 2: Bill Clinton se ha unido a una campaña de concienciación contra la obesidad infantil. Se desmiente que el eslogan de la iniciativa sea: deja de atiborrarte de hamburguesas como hice yo, ¿no te das cuenta de que podrías acabar igual que yo, con una becaria bajo la mesa mientras hablo por teléfono con Arafat?

3.5.05

La versión italiana

Soldados nerviosos. Un control sin señalizar. La escena de los hechos, alterada por los soldados. El Gobierno italiano ya ha dado su versión del tiroteo en el que murió Nicola Calipari. No acusa a las tropas norteamericanos de atacar de forma deliberada al vehículo que trasladaba a la periodista Giuliana Sgrena al aeropuerto, pero sí de ser responsables de varios errores. Sus conclusiones:

-Las tropas no colocaron señales o carteles que permitieran identificar la posición del control.
-La "tensión, inexperiencia y nervios" pudieron hacer que los soldados reaccionaran de forma instintiva y sin control.
-No es cierto que el coche fuera a gran velocidad. Ese dato se basa sólo en la estimación hecha por un soldado. Los italianos se basan en el testimonio del conductor y de Sgrena para decir que la velocidad era de 50 kilómetros por hora.
-El traslado inmediato del coche de los italianos hizo imposible una investigación forense del suceso:

"That made it impossible to technically reconstruct the event, to determine the exact position of the vehicles and measure the distances, and to obtain precise data defining the precise trajectory of the bullets, the speed of the car and the stopping distance," the report concluded.

El argumento más frágil de la versión italiana se refiere a la falta de coordinación entre los militares de los dos países. Admite que el alto mando militar de EEUU en Irak no estaba informado del traslado de Sgrena. Alega que no era necesario que los agentes detallaran sus planes de viajar por la carretera que lleva del centro de Bagdad al aeropuerto. Lo que ocurrió en la noche del 4 de marzo demuestra lo contrario.

Documentos:
Texto íntegro del informe italiano (en italiano y en pdf).

Ted Koppel y la TV

Cuando un periodista se convierte en un personaje de Los Simpsons, es evidente que ha alcanzado la categoría de clásico. No digo que vaya a tener la razón en todo, pero conviene escucharle. Preguntan a Ted Koppel por el mayor problema actualmente para los informativos de las grandes cadenas de televisión:

Están abandonando algunas de las cosas que les diferencian de los bloggers y de otros grupos que están apareciendo en el periodismo. En su mayoría, están abandonando la cobertura de noticias en el extranjero. Mucho de lo que se está haciendo es coger las imágenes que llegan de (las agencias) AP o Reuters, y luego algún tipo sentado en Londres pone la voz. No es la decisión más inteligente del mundo.

Efectivamente, Mr. Koppel. Y lo que vale para EEUU, vale también para España.

2.5.05

England, la soldado de la correa



Lynndie England, la chica que sacaba a pasear al preso iraquí con la correa puesta, ha llegado a un acuerdo con el fiscal en su juicio por las torturas de Abú Ghraib. Acepta su culpabilidad a cambio de ver reducidas las acusaciones en su contra. Miss Abú Ghraib se arriesgaba a pasar 11 años en prisión si era declarada culpable. Ahora podría ser condenada a dos años, si el juez acepta el pacto entre defensa y acusación.

Los otros militares implicados:
Jeremy Sivits, condenado a un año.
Charles Graner, condenado a 10 años.
Ivan Frederick, condenado a siete años.
Javal Davis, condenado a seis meses.
Megan Ambuhl, expulsada del Ejército.
Sabrina Harman. Su juicio se celebra el 12 de mayo.

Un detalle de prensa rosa. England quedó embarazada tras mantener relaciones con Charles Graner. Ahora Graner está casado con otra de las acusadas, Megan Ambuhl. El niño ha perdido un padre. Me da que no lo va a lamentar.

Extras:
¿Quedaba algún sitio secreto en el que no hubieran entrado los blogs? Supongo que sí, pero habrá que eliminar de la lista al laboratorio nuclear de Los Alamos. Sus científicos e ingenieros han conseguido colocar al borde de la destitución a su director gracias a... un blog.

Aguanta Varela, aún hay esperanzas.

Errores y descoordinación en la Ruta Irlandesa

Ya está disponible el texto completo del informe sobre la investigación del tiroteo del coche en el que era evacuada la periodista italiana Giuliana Sgrena. Y cuando digo completo, me refiero a que se han conocido los fragmentos que fueron borrados, por distintas razones, de la versión entregada a los periodistas. Por el error de algún funcionario poco versado en el manejo del ordenador, también pueden leerse las partes censuradas.

Gracias a la equivocación, el Gobierno y la justicia italiana conocen ahora los nombres de los militares que formaban parte de la unidad que disparó sobre el coche de Sgrena. Eso les servirá para entablar una acción judicial contra el autor de los disparos y sus mandos, pero no les llevará demasiado lejos. EEUU no permitirá que sus soldados sean citados a declarar o procesados.

Algunos de esos párrafos censurados son bastante reveladores, aunque no cambian el sentido de la versión de los hechos presentada por los norteamericanos. En Italia, la lectura del informe ha causado incredulidad o indignación, entre otras cosas porque no deja en buen lugar algunas de las decisiones de sus servicios de inteligencia. Está previsto que hoy lunes los investigadores italianos hagan públicas sus conclusiones.

La lectura completa del informe de la investigación norteamericana sobre el tiroteo revela hasta qué punto una serie de errores y circunstancias desgraciadas hicieron posible el suceso que acabó con la vida del agente Nicola Calipari. En primer lugar, describe el lugar en el que se produjeron los hechos, la llamada "Irish Route", la carretera que lleva del centro de Bagdad hasta el aeropuerto. Son doce kilómetros que se han ganado el sobrenombre de la carretera más peligrosa de Irak por las numerosas emboscadas sufridas por los militares norteamericanos.

Todo empieza a las 19.00 horas del 4 de marzo. Los soldados de la Compañía A del 1/69 de Infantería reciben la orden de montar un puesto de vigilancia en la Ruta Irlandesa. No se trata de un control militar propiamente dicho, con barreras y carteles, perfectamente visible a distancia. Tienen que montar lo que en el lenguaje militar llaman un "blocking position". Esta es la diferencia entre un control y un "blocking position", según el informe:

A traffic control point involves (1) the stopping of a vehicle, (2) a search of that vehicle, and (3) the authorized passage of the vehicle through the control point.

A blocking position, in contrast, does not involve the search of a vehicle. Ideally, the underlying intent of a blocking position involves no contact with a vehicle. In Iraq, the purpose of a BP is twofold: (1) to prevent vehicles from gaining access to the protected location, and (2) to prevent VBIEDs from getting close enough to kill or injure Soldiers or civilians. Blocking positions are neither intended nor designed to allow traffic to pass. The intent is to achieve maximum standoff from approaching vehicles and force them to turn around.


Las órdenes que tiene la compañía A son impedir el paso de vehículos civiles en un cruce que lleva hasta la Ruta Irlandesa. Ningún coche puede entrar en la Ruta Irlandesa mientras circule por ella un convoy de vehículos en el que viaja el entonces embajador norteamericano en Irak, John Negroponte. A las 19.38, los soldados ya están en posición. Su capitán confía en que no tengan que estar allí más de 15 minutos. Sus soldados están en una posición demasiado vulnerable como para permanecer demasiado tiempo en ese punto.

Por razones de seguridad, los desplazamientos de Negroponte entre su embajada, situada en la llamada Zona Verde ("International Zone" en el informe) de Bagdad y el aeropuerto, junto al que está la base Camp Victory, se hacían en helicóptero. Esa noche, el mal tiempo impide el vuelo, por lo que tiene que hacer el viaje en coche. Negroponte parte a las 19.45 y llega a Camp Victory a las 20.20. El informe no dice a qué fue el embajador a Camp Victory ni cuánto tiempo debía estar allí. Si hubiera vuelto por carretera, los controles de seguridad deberían haberse instalado otra vez. Nunca se hubieran mantenido durante tanto tiempo, al suponer un riesgo excesivo para los soldados.

Lo que sí dice es que Negroponte vuelve a Bagdad a las 22.05, pero, como el tiempo ha mejorado, esta vez lo hace en helicóptero.

La Compañía A no recibe la información necesaria. Fallan las comunicaciones, lo que impide que, una vez que Negroponte llegue a Camp Victory a las 20.20, los controles se levanten. El capitán de la Compañía A, Michael Drew (de la Guardia Nacional; en la vida civil, un sargento de la Policía de Nueva York), pide en varias ocasiones que le permitan levantar la posición. Las órdenes que recibe son de mantenerse en la zona. A las 20.30, sus superiores le dicen que siga allí y que el convoy de Negroponte aparecerá en 20 minutos por la zona, lo que ahora ya sabemos que no ocurrió.

A esa misma hora, 20.30, los agentes italianos Nicola Calipari y Andrea Carpani recogen a la periodista Giuliana Sgrena en algún punto del barrio de Mansur, en Bagdad, y se encaminan hacia el aeropuerto. En el viaje, Carpani, que conduce el coche, hace varias llamadas telefónicas. Ninguno de los dos sabe que la carretera que lleva al aeropuerto está bloqueada.

A las 20.45, los soldados de la Compañía A llevan ya más de una hora en posición. Han obligado a dar la vuelta a entre 15 y 30 vehículos civiles. Es de suponer que están nerviosos. No esperaban estar tanto tiempo en una zona tan peligrosa. Ninguno de ellos sabe que se acerca un coche que lleva a una periodista italiana. La carretera está mojada por la lluvia.

El coche de los italianos se acerca a las 20.50 a la posición de los norteamericanos. Lleva encendida la luz interior del coche. Según el informe, Carpani contó luego a los soldados que circulaba a unos 70 u 80 kilómetros por hora y llevaba la ventanilla medio abierta. El soldado Mario Lozano ve llegar el coche a una velocidad muy superior a la de los otros vehículos a los que ha cortado el paso. Le enfoca con una linterna, mientras uno de sus compañeros proyecta un láser sobre el parabrisas para alertar al conductor.

El coche no se detiene y Acosta dispara entre dos y cuatro veces cerca del vehículo. Tampoco se detiene y Lozano vuelve a disparar:

Specialist Lozano dropped the spotlight and immediately traversed his weapon from his left to his right, without having to move the turret, to orient on the front of the car. With both hands on the weapon, he fired another burst, walking the rounds from the ground on the passenger?s side of the vehicle and towards the car?s engine block in an attempt to disable it. The rounds hit the right and front sides of the vehicle, deflated the left front tire, and blew out the side windows.

Carpani dice por teléfono "nos están atacando" sin saber quién les dispara. Frena en seco y deja caer el móvil. Según el informe, han pasado cuatro segundos entre el primer y último disparo, y no más de siete desde el momento en que el coche superó la "línea de alerta" hasta que se detiene. El informe dice que Carpani le cuenta a un sargento quién es Sgrena, que escuchó disparos y que se puso nervioso y aceleró.

La investigación revela que el coche sufrió 11 impactos de bala y que todos procedieron del mismo punto. Del análisis del arma, se deduce que Acosta no disparó más de 40 veces en el incidente:

This analysis disclosed 11 entrance bullet holes. They are consistent with 7.62 mm bullets. Three bullets perforated the front section of the car at the bumper, right head light, and right fender. Two bullets perforated the windshield. Six bullets perforated the right side, right door, right front and rear passenger windows. No bullet holes or ricochet damage was noted on the car?s undercarriage. (...)

The ammunition box in the blocking vehicle originally contained 200 rounds. There were 142 rounds remaining in the M240B ammunition box. No casings were collected. Eleven rounds hit the vehicle. The weapon had been fired on seven previous occasions using the same ammunition box. As such, there were no more than 40 additional rounds that could have been fired.


El informe reconoce que las luces empleadas habían sido efectivas para detener a otros vehículos, aunque algunos habían tenido que frenar a fondo para pararse a tiempo: "Aunque eficaces para cumplir la misión, el foco y el puntero láser pueden no ser el mejor sistema desde el punto de vista de los civiles". Su veredicto es que los soldados de la Compañía A utilizaron sus armas de forma adecuada y cumplieron las órdenes de impedir el paso de cualquier vehículo por la zona asignada. El informe sí reconoce otros factores que influyeron en el resultado del incidente:

1- El mal tiempo obligó al convoy de Negroponte a viajar por carretera en vez de en helicóptero.
2- Los fallos en las comunicaciones hicieron que los soldados de la Compañía A estuvieran bloqueando la carretera más tiempo del esperado.
3- La liberación de Sgrena se había retrasado varios días.
4- Los italianos no sabían que los soldados estaban situados en ese punto de la carretera.
5- Los soldados no sabían que los italianos viajaban hacia el aeropuerto.

El informe describe cómo la escena del tiroteo fue alterada por los soldados. Un vehículo fue utilizado para trasladar a un hospital a Sgrena. Los casquillos fueron recogidos. Los testimonios de los soldados sirvieron para reconstruir los hechos. No hay ninguna referencia a una supuesta estimación de la velocidad del coche a 90 kilómetros por hora realizada a partir de imágenes obtenidas por un satélite. Creo que eso ha aparecido en una información de CBS News, pero no está en el informe.

El contenido del informe deja claro que la coordinación entre italianos y norteamericanos fue inexistente y, por tanto, un factor decisivo en la tragedia. Resulta difícil de creer, pero aparentemente ningún mando militar norteamericano sabía nada de la operación. La única información la recibió un capitán de un general italiano, Mario Marioli, y fue extraordinariamente vaga:

At approximately 2030 hours, Major General Marioli approached Captain Green and asked him how he was doing and if Lieutenant Colonel Zarcone had told him what was going on. Captain Green said no, but that he suspected it had something to do with the Italian journalist. Major General Marioli said ?Yes, but it is best if no one knows.? Captain Green took this as an order from a General Officer not to pass that information on to anyone. Moreover, Major General Marioli did not intend for Captain Green to take any action whatsoever on that information. He only told Captain Green so that he would not be surprised when Ms. Sgrena arrived.

El capitán Green tenía precisamente la función de asistir al general Marioli durante su estancia en Bagdad. Su actitud y la de Marioli resultan casi inauditas. Ninguno de los dos sabía nada del viaje de Neogroponte ni del bloqueo de las carreteras, pero sí tenían que ser conscientes de que los militares que vigilaban el aeropuerto y sus accesos debían estar informados para evitar un incidente como el que finalmente se produjo.

Es probable que la versión italiana ofrezca algún dato más sobre esta supuesta falta de coordinación. Si no fuera así, el Gobierno italiano debería asumir una parte de responsabilidad en la muerte de Calipari.

Documentos:
Las dos versiones del informe (con y sin tachaduras) pueden encontrarse aquí.

1.5.05

Una historia de Oriente Medio en dos fotografías




Ahora una improbable alianza de grupos ecologistas y conservadores, unos preocupados por el medio ambiente y los otros por la influencia maligna de la monarquía saudí intenta promover energías alternativas para reducir la dependencia del petróleo en EEUU. Que esperen sentados.

30.4.05

Una investigación fracasada

La investigación sobre el tiroteo del coche en el que viajaba la periodista italiana Giuliana Sgrena ha terminado como empezó: los norteamericanos sostienen que los soldados cumplieron con su trabajo cuando dispararon contra el vehículo y los italianos afirman que no había razones para tirotearlo. Sgrena estaba siendo trasladada al aeropuerto de Bagdad en la noche del 4 de marzo, pocas horas después de ser liberada por sus secuestradores.

La investigación conjunta ha fracasado porque ambas partes discrepan sobre los hechos que ocurrieron. Los militares dicen que el coche circulaba a gran velocidad, al menos a 90 kilómetros por hora y que no frenó cuando los soldados les dieron el alto con luces y disparos al aire. Los investigadores italianos afirman que el coche no iba tan rápido y que la primera señal que recibieron de que se acercaban a un control fue una luz y, casi inmediatamente después, los disparos.

Para llegar a esta conclusión, los norteamericanos se han basado en la declaración de sus soldados, que han sido exonerados, y los italianos en la de los dos supervivientes: Sgrena y el agente de inteligencia que resultó herido. En el tiroteo, murió el agente Nicola Calipari.

Norteamericanos e italianos tampoco se ponen de acuerdo sobre otra incógnita clave: ¿cómo es posible que los soldados no supieran que Sgrena estaba siendo evacuada por agentes de los servicios de inteligencia de su país? Aquí las versiones vuelven a separarse. La versión militar acusa a los italianos de no haberse coordinado con el Ejército norteamericano. Los italianos alegan que los militares estaban perfectamente informados de la operación.

"Por respeto a Calipari y por un mínimo de dignidad nacional, no se podía pedir al Gobierno italiano que firmara una reconstrucción de los hechos que se correspondía con lo ocurrido esa noche", ha dicho el ministro italiano de Exteriores, Gianfranco Fini.

Con este resultado, no parece descabellado afirmar que la idea de la investigación conjunta sólo fue un detalle que Bush tuvo con Berlusconi para que su aliado afrontara en mejores condiciones la indignación sentida en Italia por este accidente absurdo. Nos quedamos sin saber con total seguridad si el incidente dice mucho de la forma en que los soldados de EEUU emplean sus armas de fuego en Irak o si tiene algo más que ver con los errores cometidos por los servicios de inteligencia italianos.


Liberada y tiroteada. Guerra eterna, 4 de marzo.
Sgrena: la versión del Ejército. Guerra eterna, 5 de marzo.
Una lluvia de balas. Guerra eterna, 6 de marzo.
Emboscada o accidente. Guerra eterna, 6 de marzo.
La autopista del terror. Guerra eterna, 7 de marzo.
La segunda investigación. Guerra eterna, 9 de marzo.

29.4.05

La muerte y la intimidad


Las personas con los rostros tapados no son delincuentes. Son soldados norteamericanos rindiendo honores a sus compañeros muertos en Irak. El Pentágono afirma que ha tapado sus caras para proteger su intimidad.

Hundreds of Photos Of Caskets Released.

Y de premio, un helado

El sargento Erik Saar denunció hace unos meses el trato vejatorio que sufrían los presos de Guantánamo en los interrogatorios. Lo contaba en un libro que estaba pendiente de publicación, a la espera de que el Pentágono diera su permiso. Saar había estado destinado en la isla como traductor de árabe.

Ahora el libro está a punto de aparecer en las librerías y Saar ha concedido una entrevista al programa "60 Minutes" de la CBS para denunciar que también se montaba una especie de teatrillo para impresionar a los congresistas y altos cargos militares que visitaban las instalaciones de Guantánamo.

Los interrogatorios se preparaban con el fin de que los invitados pudieran apreciar por sí mismos los grandes progresos que se hacían. Buscaban a un preso que ya había cooperado y le hacían las mismas preguntas. Ante la satisfacción de los testigos, el detenido repetía las preguntas. Una congresista demócrata ha contado ahora que vio cómo premiaban al preso con un helado. Un portavoz militar ha negado que se montaran los inetrrogatorios para engañar a los políticos.

En cualquier caso, los políticos volvían con la impresión de que se estaba haciendo un gran trabajo en Guantánamo. Y de torturas, nada. Si hasta les daban helado.